A lo largo de su carrera con Motörhead, Lemmy Kilmister construyó una reputación única en el mundo del rock gracias a su voz rasposa, su actitud irreverente y una presencia tan icónica arriba y abajo del escenario como la distorsión de su instrumento. Aunque nunca fue un cantante “técnico”, su estilo vocal se volvió parte esencial de la identidad del grupo y lo consagró como uno de los frontman más reconocibles del hard rock y el heavy metal.
Pero incluso alguien con una voz tan distintiva como Lemmy, quien falleció en 2015, sabía reconocer cuando otro intérprete estaba en una liga completamente diferente en ese apartado, tal y como lo reconoció en una entrevista. Allá por 2008, el artista británico se sentó a conversar con el medio Classic Rock y contó quiénes lo inspiraron.
Así, sorprendió con una declaración sobre el gran Frank Sinatra:
“Puedes conseguir gente que te inspire a no hacerlo a su manera. Puedo decir que Frank Sinatra es una influencia, porque juré por Dios que nunca cantaría así. No sé, veamos... ¿Quién es bueno? Pensaba que Donovan era realmente bueno a principios de los 70. [Bob] Dylan, por supuesto. Es muy bueno con las palabras cortantes. Y pensaba que los Beatles eran muy buenos con las palabras también. Los [Rolling] Stones. La clave de las palabras es capturar un estado de ánimo. Tienes dos minutos y medio para capturar un estado de ánimo”.
La canción que representaba "lo que está mal en el rock" para Kilmister
En una ocasión, Lemmy disparó contra Meat Loaf, quien publicó algunos trabajos que no recibieron apoyo de parte del público y fueron criticados duramente por los expertos en la materia. Un claro ejemplo de esto fue Midnight at the Lost and Found, uno de los proyectos con peores números en la carrera del oriundo de Dallas.
Al reseñar los últimos sencillos del disco para Record Mirror, el líder de Motörhead pensó que su colega había tomado todos los clichés posibles de la música estadounidense y los había metido en una sola canción: "Razor's Edge": "Tonterías adecuadamente cargadas de emociones”, dijo.
“Esto es lo que está mal en el rock estadounidense. Está escrito principalmente con la frutilla de la torta en mente. Bellamente interpretado, con una voz impecable, pero tan interesante como una cita con [el político británico] Neil Kinnock", sentenció con dureza Kilmister.









