El gobierno de Javier Milei eliminó el Régimen de Calificación de Películas Cinematográficas, una herramienta del INCAA que determinaba, según parámetros preestablecidos, la clasificación por edades de los films y garantizaba la prohibición de la censura.
Este dispositivo había sido creado en 1984, durante la presidencia de Raúl Alfonsín, y ahora fue derogado a través del Decreto 50/2026, publicado en el Boletín Oficial. Funcionarios del Gobierno celebraron la decisión bajo el argumento de que el objetivo principal es “sacar al Estado de la cultura”.
Llamó la atención el extenso mensaje de Federico Sturzenegger en X, donde comenzó citando Cinema Paradiso en un intento de defender la libertad creativa y rechazar la censura, sosteniendo que el Estado no debe decidir quién puede o no ver una película.

¿Qué pasará ahora?
Cabe recordar que el Régimen se encargaba de calificar las obras con las categorías “Apta para todo público”, “Sólo apta para mayores” y “De exhibición condicionada”. Desde ahora serán los propios productores quienes definan estas clasificaciones sin supervisión estatal, lo que no ofrece garantías claras a las personas adultas sobre los contenidos a los que acceden los menores. Para agilizar los procesos, se homologará automáticamente las clasificaciones extranjeras.
El decreto también explicita la postura oficial frente a la protección de las infancias: “La responsabilidad primaria sobre el control, orientación y supervisión de los contenidos audiovisuales a los que acceden los menores de edad recae en sus padres, madres y/o tutores”. En la misma línea, Sturzenegger agregó: “Deja de ser el Estado el que dice qué podés ver, y ahora lo harán quienes te quieren y velan para que crezcas sano y curioso”.
El ministro de Desregulación realizó además otro paralelismo con el film italiano, ridiculizando la tarea de calificación de películas: “Hasta el Decreto la calificación de las películas las hacía, sí, aunque Ud. no se lo crea un comité donde había un representante de la iglesia. Vivíamos en la película de Tornatore”.
En relación con la censura, añadió: “Y aunque la censura hace décadas que no existe en Argentina, es importante desarmar las estructuras que en algún momento la permitieron (nunca olvidemos que el INCAA fue una institución creada por Onganía para controlar el arte y la producción cultural)”. Cabe señalar que el INCAA —entonces llamado INC— fue creado en 1958, aproximadamente diez años antes del gobierno de Onganía. Este no es el único error en el texto de Sturzenegger: el decreto que acaba de ser derogado establecía expresamente que “la calificación de películas cinematográficas destinadas a exhibirse en salas abiertas al público se realizará sin ningún tipo de censura”.









