Las grandes compañías, con ingeniosas publicidades, se preparan para el Super Bowl, uno de los mayores momentos de exposición del año. Días atrás, Pepsi revivió el momento viral de la kiss cam en un concierto de Coldplay con un comercial en el que retomó su rivalidad con Coca-Cola, y ahora Xfinity apeló a la nostalgia cinematográfica.
La empresa de telecomunicaciones tomó como base el clásico de aventuras Jurassic Park para mostrar cómo la implementación de internet hubiera cambiado radicalmente la historia. En un comercial de menos de dos minutos, dirigido por Taika Waititi, la compañía reunió al elenco principal original —Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum— para mostrar, desde la comedia y las referencias cinematográficas, cómo internet nos puede “salvar la vida”.
El comercial nos sitúa dentro del mundo de la primera entrega de la saga, estrenada en 1993, donde los personajes se enfrentan a problemas técnicos mientras se avecinan grandes peligros. A medida que se construye el clima de tensión y terror, aparece un técnico de Xfinity, quien conecta un módem y hace que las computadoras de antaño y los sistemas comiencen a funcionar perfectamente.
Inmediatamente, comienza a sonar de manera triunfal la banda sonora original, a cargo de John Williams, y el personaje de Dern expresa: “Me parece que estamos de vuelta en el ruedo. Chicos, esto podría haber sido malo”. Así, el curso de la historia original cambia por completo, ironizando que, con la simpleza de internet, se podrían haber evitado varios dolores de cabeza.
De este modo, el parque jurásico se convierte en un espacio de esparcimiento, casi de spa, y no en el desafío científico al que se enfrentan los personajes en la película original. A través de CGI, vemos a los actores lucir más jóvenes —como en el momento de su estreno— y el personaje de Neill expresa en tono de comedia: “Esa exfoliación de sal me hizo sentir 33 años más joven”.
Lo cierto es que existen cientos de historias de films que quedarían obsoletas si se las pensara desde las posibilidades que ofrece la tecnología actual, y sobre esa idea ironiza el comercial de Waititi, en el que los personajes no solo evitan una gran odisea, sino que además disfrutan de sus teléfonos celulares, tablets y música entre los dinosaurios.









