La historia de la música está repleta de ejemplos de plagios y “robos” que pasaron desapercibidos. Casos como "Bitter Sweet Symphony" o "Stairway to Heaven" dan cuenta de que hasta las canciones más grandes pueden tomar, de manera intencional o inocente, elementos de temas anteriores. Sobre esto habló John Lennon cuando se refirió a "The Killing of Georgie (Part I and II)" de Rod Stewart, una canción estrenada en 1976 que para él presentaba similitudes con "Don’t Let Me Down", lanzada en 1970.
En una entrevista con David Sheff dijo: “Rod Stewart la convirtió en ‘[Georgie] don’t go-oo’. Eso es algo que los editores nunca notaron”. Y analizó el fenómeno: “¿Por qué no cantó ‘Don’t Let Me Down’? Por la misma razón por la que yo no canto canciones de otros: porque no te pagan”. La primera parte no presenta similitudes con el hit de The Beatles, pero en la segunda, la melodía resulta llamativamente parecida al estribillo de "Don’t Let Me Down". Por eso, Stewart no esquivó esta acusación y respondió en 2016: “Sí se parece. No hay nada malo en un buen robo”.

De todos modos, el cantante no dejó pasar el hecho de que los acordes y la melodía del tema de The Beatles presentan una estructura bastante común en la música popular: “Estoy seguro de que, si recuerdas los 60, encontrarás otras canciones con esos tres acordes y esa línea melódica”. Lo cierto es que el mayor valor de esta canción reside en la letra y posiblemente no sea una de las más destacadas de la carrera de Stewart en el aspecto melódico.
El tema relata la historia de un hombre gay —una suerte de referencia a un amigo del músico— que blanquea su sexualidad frente a sus padres, es rechazado y decide irse a Nueva York. En la gran ciudad encuentra una vida de aceptación por parte de las élites de Manhattan e incluso se enamora. La primera parte es alegre y tiene un estilo de country pop, pero en la segunda aparece la tragedia: Georgie es asesinado al salir del teatro junto con su pareja. Cuando son abordados por una banda de ladrones de Nueva Jersey, el personaje principal muere por una confusión.









