El cine es una de las tantas disciplinas que han sido dominadas, históricamente, por hombres. Si bien las mujeres se involucraron en el séptimo arte desde sus inicios (como es el caso de la pionera de la ficción cinematográfica, Alice Guy-Blaché), la visión patriarcal hizo que predominara el trabajo de cineastas varones.
Las mujeres, en cambio, ocuparon durante décadas, casi exclusivamente, los roles de actrices y de departamentos como vestuario, maquillaje y peinado. Pero, en los últimos años —gracias a las constantes luchas feministas que han logrado mayor liberación y visibilidad para las mujeres—, las voces femeninas tienen cada vez más fuerza en el séptimo arte.
La importancia de tener mujeres en roles principales como guion, dirección, producción o dirección de fotografía habilita la pluralidad en el cine; también la existencia de historias que presenten a las mujeres más allá de los estereotipos clásicos y que inspiren al público, generando una representación más real.
La invisibilización de las mujeres como cineastas queda a la vista cuando observamos la minoría que representan en las 97 ediciones que tienen los Oscar. En casi un siglo, han sido solo nueve las mujeres que llegaron a ser nominadas en la categoría de Mejor dirección, mientras que solo tres de ellas pudieron alzarse con el galardón.

Solo nueve mujeres fueron nominadas a Mejor dirección
A pesar de que el cine dirigido por mujeres abunda y de que figuras como Agnès Varda, Lucrecia Martel, Lynne Ramsay, Claire Denis y Céline Sciamma, entre otras, representan algunas de las autoras más influyentes del cine moderno, la Academia parece desconocerlo o, mejor dicho, ignorarlo.
De hecho, la primera directora en lograr la nominación fue la italiana Lina Wertmüller por Pascualino siete bellezas (1975), aunque no resultó ganadora. No sería hasta 1993 cuando veríamos a otra mujer competir en esta categoría: la neozelandesa Jane Campion con su drama de época La lección de piano.
En este sentido, resulta llamativo cómo, a partir de la década de 2020, nos encontramos casi todos los años con una mujer nominada en esta categoría, lo que muestra un potente cambio de paradigma en la producción y en la visibilización. A continuación, las nueve mujeres que fueron nominadas a Mejor dirección en los Oscar:
- Lina Wertmüller por Pascualino siete bellezas.
- Jane Campion por La lección de piano y El poder del perro (Ganadora).
- Sofia Coppola por Perdidos en Tokio.
- Kathryn Bigelow por The Hurt Locker (Ganadora).
- Greta Gerwig por Lady Bird.
- Emerald Fennell por Promising Young Woman.
- Chloé Zhao por Nomadland (Ganadora) y Hamnet.
- Justine Triet por Anatomía de una caída.
- Coralie Fargeat por La sustancia.









