La semana pasada, Iron Maiden fue anunciada como una de las bandas ingresantes al Salón de la Fama del Rock & Roll, junto a Phil Collins, Billy Idol, Joy Division/New Order, Oasis, Sade, Luther Vandross y Wu-Tang Clan. Sin embargo, confirmó que no estará presente en la ceremonia.
El mánager del grupo, Rod Smallwood, explicó en un comunicado a la revista Billboard que la fecha del evento, previsto para noviembre en la ciudad de Los Ángeles, coincide con la etapa australiana y neozelandesa de su actual gira, Run For Your Lives. "Los fans siempre van primero y los shows seguirán adelante", afirmó Smallwood.
La banda, elegible para el Salón de la Fama desde el 2005 (fecha en la que se cumplieron los 25 años de su álbum debut homónimo, lanzado en 1980), había sido nominada en dos ocasiones anteriores sin obtener el reconocimiento.

Pese a su ausencia en la próxima ceremonia, el grupo compartió un comunicado celebrando la distinción. Smallwood señaló: "Iron Maiden siempre se ha definido por su relación con los fans, por encima de cualquier premio o reconocimiento de la industria. Dicho esto, siempre es grato ser reconocido por los logros dentro de la música".
En 2018, Bruce Dickinson (vocalista y líder del grupo) había descripto al Salón como "una soberana y completa sarta de estupideces". En aquella ocasión, agregó que la institución estaba manejada por "un grupo de santurrones americanos que no reconocerían al rock and roll aunque se les pegara en la cara". No está claro si Dickinson mantiene esa postura hoy.









