Cuando tenía apenas 16 años, Kane Parsons subió a YouTube un corto de terror en formato found footage y con efectos digitales realizados en Blender que se volvió viral en todo el mundo. Ahora, con 20 años y respaldado por la prestigiosa productora A24, estrena Backrooms, su primer largometraje basado en la serie web que lo convirtió en un fenómeno global.
La película llegó a los cines de Argentina hoy, jueves 28 de mayo, y está protagonizada por Renate Reinsve en el papel de una terapeuta que ingresa a una dimensión paralela compuesta por espacios liminales en busca de su paciente, interpretado por Chiwetel Ejiofor.
"Una extraña puerta aparece en el sótano de una exposición de muebles. Cuando el paciente de una terapeuta desaparece en una dimensión más allá de la realidad, ella deberá adentrarse en lo desconocido para intentar salvarlo", reza la sinopsis oficial.

La polémica alrededor del estreno
Estas últimas semanas, el lanzamiento del film estuvo rodeado de una polémica que se amplificó rápidamente en las redes sociales. La juventud e inexperiencia de Kane Parsons desataron rumores en internet que sugerían la existencia de un ghost director: un cineasta anónimo que supuestamente habría tomado las decisiones reales en el set mientras el joven figuraba como el responsable oficial.
Lejos de quedarse callado, el director respondió en los comentarios de un video de YouTube que analizaba esta teoría, bromeando con que "el 96 por ciento de todas las películas estrenadas en América del Norte y Europa son dirigidas por la misma persona", a quien denominó como "el caballero mayor". Fiel al impacto del descargo, el comentario fue fijado por los creadores del canal.
La inspiración detrás de Backrooms
Backrooms está inspirada en uno de los fenómenos de internet más influyentes de los últimos años. Todo comenzó en 2019, cuando un usuario anónimo publicó en el tablón paranormal de 4chan una fotografía de una gran sala alfombrada con paredes amarillas e iluminación fluorescente, junto a una descripción inquietante: un laberinto infinito de millones de habitaciones vacías al que se accede cuando uno "se sale de la realidad en el lugar equivocado".
Ese "creepypasta" —una historia corta de terror diseñada para ser copiada, pegada y compartida— se expandió rápidamente, generando comunidades, videojuegos y decenas de producciones audiovisuales, hasta convertirse en el ejemplo más citado de la tendencia de los "espacios liminales": imágenes de lugares de tránsito que evocan nostalgia, extrañeza y una profunda sensación de abandono. Fue ese entorno el que Parsons capturó en 2022 con su cortometraje original, y es ese mismo universo el que ahora llega a la pantalla grande de la mano de A24.









