El 25 de septiembre de 2006, el estadio Superdome de Nueva Orleans volvió a abrir sus puertas para recibir un partido de la NFL, la liga de fútbol americano más importante del mundo, el primero desde que el huracán Katrina arrasó la ciudad en agosto de 2005. El recinto había sido usado como refugio de emergencia durante el desastre y quedó gravemente dañado, por lo que su reapertura fue un símbolo de la reconstrucción de la ciudad. Y para la ocasión, U2 y Green Day eligieron una canción que pocos fuera del circuito punk británico conocían: "The Saints Are Coming", de los Skids.
La pista original había sido escrita por el cantante Richard Jobson y el guitarrista Stuart Adamson, y publicada en octubre de 1978 como simple del cuarteto escocés de Dunfermline. Su letra, que Jobson escribió en memoria de un amigo muerto en Irlanda del Norte mientras servía en el ejército, hablaba de tormentas, agua y redención, palabras que también resonaron en el contexto del Katrina. El tema alcanzó el puesto 48 del ranking del Reino Unido pero nunca trascendió más allá del nicho punk, hasta que el cuarteto irlandés y el trío estadounidense unieron fuerzas.
El reencuentro entre ambas bandas tuvo lugar en una cena en el Chateau Marmont de Hollywood, la noche previa a los Grammy de febrero de 2006. Allí, Bono y Billie Joe Armstrong hablaron y la idea del cover tomó forma. El tema también era perfecto por otro motivo: Saints es el nombre del equipo de fútbol americano de Nueva Orleans, y su vuelta al Superdome era parte del mismo símbolo de resurgimiento.
El single fue producido por Rick Rubin y Jacknife Lee, y lanzado el 6 de noviembre de 2006. Llegó al número uno en Irlanda y al tres en el Reino Unido, y recibió una nominación al Grammy a la Mejor Interpretación de Rock por Dúo o Grupo. Los fondos recaudados por la pista fueron destinados a Music Rising, la campaña cofundada por The Edge para devolver instrumentos y programas musicales a los músicos de Nueva Orleans.









