Rush siempre fue una banda polarizante. Su mezcla de rock progresivo, riffs pesados y letras de ciencia ficción dio como resultado un producto final que supo generar fanáticos devotos, así como detractores igualmente fervorosos.
Pese a quien le pese, el conjunto canadiense logró abrirse paso en el siempre competitivo y despiadado negocio de la música, llegando incluso a ser ingresado al Rock and Roll Hall of Fame en 2013.
Pero, a pesar de su longeva y exitosa carrera junto a sus compañeros, el propio Geddy Lee se animó a teorizar sobre el posible desencadenante de tanto rechazo hacia el proyecto que nació en 1968. Y la conclusión a la que llegó fue contundente: su voz.

Una forma de cantar que ¿genera rechazo?
El bajista oriundo de Toronto siempre cantó en un registro muy agudo, tirando hacia arriba incluso más que Robert Plant, el líder de Led Zeppelin y una de sus referencias declaradas. Para una parte del público, ese falsete era casi sobrehumano y maravilloso; pero, para otra, eso era exactamente lo que necesitaban para alejarse del primer disco.
En una entrevista en la que reflexionó sobre la resistencia que la banda generó en sus primeros años, Lee comentó sin vueltas: "Rush es definitivamente una banda polarizante. Creo que en parte se debe a mi voz, que es bastante aguda y bastante inusual. A la gente le gusta o no le gusta. Y el tipo de música que hacemos es complicado y puede ser bastante chocante en términos de los cambios de tiempo y la naturaleza agresiva".
La paradoja es que esas mismas características que alejaron a algunos oyentes de Rush fueron exactamente las que la convirtieron en una de las bandas más queridas de la historia del rock progresivo.









