Banksy ha aparecido otra vez, fiel a su estilo misterioso y desconcertante.

Si bien había rumores de que el artista callejero había estado por Venecia, nada lo aseguraba. Luego, en uno de los canales, apareció una inesperada pintura con un estilo único que directamente llevó a pensar que la autoría se atribuía al misterioso graffitero. Se trata de un niño con chaleco salvavidas sosteniendo una bengala que echa humo color rosa.

Foto: Instagram de @laposimeoni

Días más tarde, el paso de Banksy por Venencia fue confirmado por un video publicado en su propio Instagram.

El video comienza en plena Plaza de San Marcos, con la ebullición turística y del mercado de pinturas que se genera en torno a los barcos, góndolas, canales y demás elementos propios de esta ciudad italiana. Pero, la cámara se detiene en uno en particular. Una pintura fragmentada, dispuesta a partir de varios cuadros que forma un enorme crucero.

En la descripción del video, Banksy aprovecha para manifestar su descontento con no haber sido convocado para la Bienal de Venecia, siendo este el evento más grande y prestigioso en lo que arte respecta y siendo él uno de los artistas contemporáneos de mayor relevancia.

Y aquí es cuando Banksy da su batacazo, ya que el autor no da puntada sin hilo ni esgrime obra sin militancia. Esta nueva y secreta intervención forma parte de una mirada crítica sobre la sobrepoblación turística que está recibiendo Venecia, lo invasivo y destructivo que resulta la permanente llegada de grandes cruceros con contingentes de turistas y la posible desaparición de este punto de Italia debido a estas condiciones.