Backrooms fue una de las películas protagonistas del boom del terror en este 2026. Junto a títulos como Hokum, Obsession y Undertone, se destacó en la taquilla, recibió una mayoría de críticas positivas y ganó miles de adeptos entre el público. Es por eso que no resulta sorpresivo que el estudio A24 ya esté pensando en una segunda entrega de este film, que se enmarca dentro del terror liminal.
Si bien aún no se conocen detalles sobre la secuela de Backrooms, fue el medio Dread Central el que confirmó que Kane Parsons estará nuevamente al frente de la dirección. Recordemos que esta fue la ópera prima del joven director, quien comenzó a desarrollar el universo de Backrooms a partir de un creepypasta —las leyendas o relatos de terror que surgen en internet— para luego convertirlo en una serie de YouTube.

Una decisión entendible
La decisión de continuar la historia de Backrooms no es sorpresiva por el éxito comercial que obtuvo; porque la historia deja muchas preguntas sin responder y propone un final abierto y, finalmente, porque el propio Parsons había adelantado su intención de continuarla. Así lo expresó a Variety meses atrás, cuando le preguntaron si habría una secuela: "Sin duda, Backrooms siempre fue planeada como una serie que iría más allá de los límites de esta película".
Por el momento, no se informó oficialmente la sinopsis ni el elenco de la nueva entrega de Backrooms. Además, desde el citado medio también informaron que este no es el único proyecto que Parsons tiene entre manos, sino que está trabajando junto a Osgood Perkins —su mentor durante el rodaje de Backrooms— en una nueva película.

De qué trata Backrooms
En lo que respecta a la premisa de la primera entrega, el film sigue a Clark, un hombre depresivo, solitario y alcohólico que es dueño de una mueblería y descubre un pasaje para cruzar a un espacio desconocido que parece replicar la mueblería y otros lugares que él nunca ha visto. A partir de aquí se abre una serie de interrogantes que nacen de los límites entre la realidad y la ficción, la demencia y la cordura, lo real y lo imaginario, algo que conecta este film con la obra de Charlie Kaufman (aunque dentro del terror).

Qué dijimos de Backrooms
En nuestra crítica publicamos: "Backrooms es una película que explota todas las posibilidades del lenguaje audiovisual y esta es su característica más potente. La intriga y la confusión de los personajes se inflan paulatinamente, pero no llegan a alcanzar el clímax que le correspondería a tal crescendo. De todos modos, estamos ante una pieza digna de su época, inscripta dentro del Art House Horror —también con elementos del found footage—, estilizada y que responde a los postulados más clásicos del terror psicológico".
Y agregamos: "El foco de Backrooms está puesto en los recovecos de la mente humana, lo cual se condice con el origen de esta película: la inquietud que puede causar la imagen de un espacio liminal, un punto que, sin dudas, conecta con la tradición de Alicia en el país de las maravillas y se convierte en una referencia clave dentro del film. Pero aquí no son sustancias las que modifican el estado mental, sino los recuerdos, lo no dicho y las vicisitudes de la vida moderna las que llevan a que la mente sea nuestra propia prisión".









