Desde el 10 hasta el 17 de noviembre se está llevando a cabo la edición 33° del Festival de Cine de Mar del Plata. Este festival reúne a la comunidad audiovisual, que incluye tanto a quienes hacen las películas, como a sus espectadores. El festival cuenta con una gran cantidad de películas y géneros muy variados, divididas en distintas competencias o secciones; éstas son solo algunas de las películas que más recomendamos: 

Skate Kitchen (2018)

Crystal Moselle, Estados Unidos. Sección: Competencia internacional

Skate Kitchen es un canto a la juventud sobre ruedas, una oda a la frescura y a la amistad. Es una película con potencia de empoderamiento: con un grupo de amigas ilustra el resto del movimiento. Se centra en una chica de 18 años llamada Camille que vive en los suburbios y se toma el tren todos los días para ir a patinar con sus nuevas amigas a escondidas de su madre sobre-protectora. Un nuevo mundo se abre a los ojos de la protagonista, donde cada minuto que pasa se siente más fuerte y más acompañada. Una película a lo Larry Clark, pero con una impronta feminista que se narra en detalles cotidianos que no pasan desapercibidos. Las amigas se cuidan unas a las otras, se ayudan, se acompañan, se ríen y lloran. Skate Kitchen se sirve de un montón de elementos para mantener un ritmo veloz y fugaz. No solo en cuestiones del montaje, sino también en la velocidad interna dentro del plano. Hay varias escenas con juegos de angulaciones o donde la cámara se posa sobre la patineta, que hacen que la película se mantenga en constante ligereza. Porque el skate logró más que cualquier deporte en el cine: volverse un género propio.

A Portuguesa (2018)

Rita Azevedo Gomes, Portugal. Sección: Competencia internacional

A Portuguesa es la nueva película de la directora Rita Azevedo Gomes. Es una historia contada con una sutileza implacable, donde varios encuadres parecen pinturas o retratos. La directora busca el elemento poético en la creación de imágenes impactantes, y deja que el tiempo pase a través de los ojos del espectador en planos generales. Es una película de época, lo que le sirve a su directora para pensar el rol de la mujer y crear situaciones que inviten a la reflexión. A Portuguesa es una película, como varias de su directora, donde la ficción y el documental se analizan uno a otro. Si bien en esta ocasión se trata de una ficción, la forma de registro es la del reposo de un documental. Los planos son inmensos y hacen que los ojos puedan irse para varios lados y apreciar distintos elementos. Desde su paleta de colores hasta paneos perfectos que terminan en un aterrizaje sutil y se puede seguir apreciando la belleza visual. A Portuguesa tiene mucho de sus colegas contemporáneos Miguel Gomes y Pedro Costa, con ese tinte particular que consiguió el llamado nuevo cine portugués. Pero a la vez es un flechazo directo películas como Barry Lyndon de Stanley Kubrick, donde cada plano es una configuración pictórica.

Belmonte (2018)

Federico Veiroj, Uruguay/México/España. Sección: Competencia internacional

Belmonte es una película uruguaya que retrata las relaciones de un pintor con el mundo que lo rodea. Por un lado, se encuentran sus problemáticas e inseguridades: el mundo del negocio del arte es hostil, lleno de deseos y perversidades. Pero por otra parte, la película mantiene el foco en la relación que el pintor tiene con el rol de padre. Tiene una hija pequeña que busca aprender cosas de él, pero hasta en algunos momentos ella parece más adulta. Belmonte busca en sus pinturas encontrar un ultra realismo de expresión: desnudo y avergonzado. La película no abandona a su protagonista e incluso invade su interioridad permitiéndose breves destellos de nostalgia y belleza. Belmonte llega a su componente más fuerte cuando los retazos hechos por las manos del protagonista se funden y yuxtaponen con partes de su cuerpo o su rostro. La película pone en juego a un hombre con crisis de la mediana edad.

Los mentirosos (2018)

Alejandro Jovic, Argentina. Secciones: Panorama / Sentidos del humor

Los mentirosos, dirigida por Alejandro Jovic, es el primer largometraje producido por la Untref. Se trata de una comedia absurda con pinceladas dramáticas. Cuenta con la aparición de Rosario Bléfari y eso nos lleva en algún sentido a la filmografía del director argentino Martín Rejtman y su colaboración en Silvia Prieto (1999). Pero en esta ocasión, Bléfari interpreta a la madre de Malena, quien tiene el trío amoroso. Los mentirosos tienen una pizca de humor que no decae y busca ser cada vez más insolente. El elemento primordial del minimalismo es la exageración de cada estallido del guion, de una forma que no pasa desapercibida. Hay una historia de amor y de reencuentro, pero el enredo de mentiras no solo involucra corazones sino que también drogas duras. Se trata de una película inspirada en un corto que su director había filmado tres años atrás y ahora se convirtió en largometraje. Los mentirosos se ahoga en la fabulación de sus personajes, hasta que todo se derrumba y es el turno de aclarar la cuestión, o tal vez solo volver a burlarse. Es una película que disfruta esa ambigüedad entre la verdad y la mentira, y hacer de eso un buen tintero de comedia.

Persona (1966)

Ingmar Bergman, Suecia. Secciones: Restauraciones / 100 años de Ingmar Bergman en Argentina

Esta edición del Festival de Mar del Plata le hizo un foco especial al director sueco Ingmar Bergman. A raíz de esto, no ver Persona en pantalla gigante hubiera sido un desperdicio. Todo lo enigmático que caracteriza a Bergman se resume en esta película, que quizás sea la más reconocida de toda su trayectoria. Persona juega con la dualidad entre dos mujeres que entablan una relación y se dan cuenta cuán importante es una a la otra. Una de ellas se encuentra en un período de silencio y por eso no habla, solo escucha a la otra, que es una desconocida, pero que decide abrirse libremente entregando toda su confianza. Persona dejará impresionando con su inicio a cualquiera. Luego la historia desmantela una cuestión filosófica que tiene que ver con la pérdida de la individualidad y pone frente al abismo a sus personajes enfrentados con la oscuridad de su alma. Bergman creó un vínculo tan poderoso entre dos mujeres que David Lynch intentó hacer algo similar con Mulholland Drive (2001). El primer plano que combina a las dos mujeres quedará por siempre como uno de los rostros más impactantes de la historia del cine.

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Foto principal: Gentileza de prensa.