Un cable eléctrico submarino de unos 580 millones de dólares que conecta el Reino Unido con Irlanda fue desviado de su ruta original después de que fanáticos de Harry Potter notaran que el cableado atravesaría la "tumba" de Dobby, el elfo doméstico de la saga, ubicada en una playa galesa.
Se trata del interconector Greenlink, el cual une la red eléctrica National Grid del Reino Unido con Irlanda a través de un cable de 201 kilómetros que va desde el condado de Wexford, en la costa sureste irlandesa, hasta Freshwater West, la playa donde se filmó la escena de la muerte del personaje.

En su recorrido original, el cable habría afectado la tumba ficticia donde los seguidores de la franquicia dejan mensajes escritos sobre piedras lisas en su honor. El cambio de planes surgió después de que una entrevista de BBC News sobre la obra generara una ola de reclamos entre los fans. Simon Ludlam, director ejecutivo de la gestora del proyecto Etchea Energy, contó en el podcast Energy Revolution que la empresa recibió cientos de llamadas de personas preocupadas.
Ludlam reconoció que al principio no entendía la magnitud del reclamo y llegó a cuestionar por qué debía tomarse en serio un conflicto ligado a "un personaje ficticio en un libro ficticio". Fue recién cuando un colega le insistió en la seriedad del asunto que el equipo decidió trabajar en una nueva traza que evitara por completo el sitio. "A mucha gente le puso muy feliz eso, y el proyecto ahora sigue adelante y Dobby está feliz", bromeó.
La decisión fue celebrada por quienes viven del turismo que genera este lugar tan importante en la saga. Actualmente, el sitio recibe a fanáticos de todo el mundo y la actividad turística es una de las principales industrias de la región. Según datos del Consejo del Condado de Pembrokeshire —el condado galés donde se encuentra la playa—, esta aporta unos 604 millones de libras (US$ 815 millones) a la economía local y sostiene el 23% del empleo de la zona.









