Una vez más, Uruguay abre sus puertas a la décima edición del Festival Internacional Latinuy – Ópera Prima – Latino, uruguayo y brasileño, que inició el 7 de noviembre y se extenderá hasta el domingo 11 en los salones del Enjoy Resort & Casino.

El concurso de cinematografía presentará más de treinta producciones, tanto cortos como largometrajes realizados en Argentina, Cuba, Perú, Paraguay, Uruguay y excepcionalmente España.

Arturo Castro Godoy es un director procedente de Venezuela, radicado en Santa Fe hace catorce años y el miércoles tuvo el honor de inaugurar el evento con la Avant Premiere de Aire, su película estrenada el 1 de noviembre, con la labor protagónica de Julieta Zylberberg y un elenco conformado por Carlos Belloso, María Onetto y Ceferino Rodríguez Ibáñez. “Esta es mi segunda película, pero la primera vez que participo. Abrir este Festival es una pantalla muy linda en un contexto donde las políticas públicas del país no colaboran a ampliar nuestro público”, opinó el cineasta.

El cine nacional utilizará el espacio para exhibir variados estrenos, entre los que se destaca el documental Olmedo: el rey de la risa, un homenaje al comediante realizado por su hijo Mariano Olmedo. En línea con la comedia, se presentará Diez menos, dirigida por Roberto Salomone y Daniel Alvaredo y protagonizada por Diego Pérez.

Por otro lado, en representación del género infantil, se expondrá Temporada de ranas, un cortometraje liderado por Florencia Momo estrenado en 2017, que obtuvo Mención Especial en el Festival Provincial de Cine Mirada Oeste, realizado en Mendoza. “Hay un clima de desazón que sólo se alivia al filmar una nueva película y poder reencontrarnos en esta profesión que tanto amamos”, afirmó la directora, de cara a su exhibición programada para el viernes.

También se rendirá tributo a la cultura popular mediante la presentación de Gracias gauchito, encabezada por el cordobés Cristian Jure y acompañada por Jorge Sienra como personaje principal.

Además, el festival contará por primera vez con la participación del cine peruano en cuatro producciones: Sigo siendo, de Javier Corcuera; El mudo, de Diego y Daniel Vega; Chicama, de Omar Forero; y Climas, elaborada por Enrica Pérez en conjunto con Colombia.

Pero el verdadero valor agregado que caracteriza a Latinuy es la primacía por exhibir óperas primas de cineastas que aún persiguen alcanzar mayor reconocimiento dentro del ámbito. “Los comienzos son muy complicados, por eso es tan importante que existan festivales que le den un espacio genuino a las óperas primas y que apuesten por nuevos directores”, recalcó Momo. A sus dichos, Godoy agregó que la primera producción “es el germen de lo que vas a explorar a lo largo de tu filmografía” por tanto su realización y el estreno “son momentos muy emocionantes”.

El cine cubano también competirá con cuatro largometrajes presentadas por la embajada de Cuba: Ellas crean, a cargo de Lourdes de los Santos; Bailando con Margot, de Arturo Santana; La emboscada, de Alejandro Gil; y Cuba Libre, de Jorge Luis Sánchez. Paraguay integrará el festival a través de una sola producción, Leal, a cargo de Pietro Scappini y Rodrigo Salomón. Por último, Colombia llegará con la comedia Huellas, dirigida y protagonizada por Carlos Vergara, mientras que España y México lo harán de la mano de Todos están muertos, por Beatriz Sanchis.

Las películas ganadoras serán votadas por el público y se llevarán el premio “Enrique Raimondi”. Godoy manifestó:

“El cine latinoamericano es potentísimo en el mundo, tiene grandes directores y una filmografía altísima. En un contexto donde las gigantes distribuidoras avasallan con sus producciones, se requiere de una dosis de amor para atravesar las dificultades de la mejor manera”.

El certamen, surgido hace diez años, ha sido declarado de Interés Departamental y cuenta con el auspicio de intendencias, municipios, ministerios, universidades y centros culturales uruguayos, en conjunto con el INCAA, Centro Cultural de España, Camtur, Cipetur y las embajadas de los países participantes. “Las producciones emergentes en América Latina mantienen una lucha muy noble por continuar, por eso son importantes los espacios que propicien el intercambio cultural entre realizadores y espectadores”, afirmó la directora de Temporada de Ranas.