76 89 03 (2000) se coló entre los inicios del Nuevo Cine Argentino como un film diferente, que pasó bastante desapercibido en su momento y terminó por constituirse en una pieza de culto. A 26 años de su estreno, Federico Benoit presentó el documental 76 89 23, un film que repasa la génesis de esta película "maldita" y, a través de una serie de entrevistas, la analiza dentro del corpus del cine argentino, la relee desde el presente y también narra la historia de su estreno y posterior consagración como obra de culto.
Este documental funciona como homenaje nostálgico y como documento informativo sobre una época de nuestro cine. Flavio Nardini y Cristian Bernard, los directores del film original, participan de las entrevistas y sus testimonios resultan de los más valiosos, ya que transmiten el coraje de hacer una película desde la intuición —no en sentido técnico, sino comercial y temático—, de mostrar una voz estético-narrativa a contramano de una época y así presentarnos la historia de tres tipos detestables que recorren la noche porteña entre peripecias delictivas, diversiones misóginas y la impunidad que otorgan los efectos de la cocaína.

Entre los entrevistados desfilan la "Negra" Vernaci, Fernando Martín Peña, Hernán Panessi, Guillermo Aquino, actores y actrices que participaron del film —como Sol Alac y Martín Slipak—, Sergio Wolf, entre muchos otros que despliegan análisis que van desde la experiencia emotiva y el análisis crítico y académico hasta el estudio coyuntural del lanzamiento y el contenido político que implica un film que, de por sí, se presenta anclado en diferentes momentos de la historia argentina.
Posiblemente, los puntos débiles del documental aparezcan cuando intenta "salvar" a la película de las malas críticas que recibió en su momento —apuntando específicamente contra El Amante— y cuando efectúa un desvío temático hacia la denuncia contra el gobierno libertario. Si bien es interesante y palpable el paralelismo histórico entre menemismo y mileísmo, el film pierde algo de fuerza en este tramo final.

El corazón de este documental se encuentra en la reivindicación de una película ignorada por las masas, pero que sigue generando aquella fascinación de la que solo pueden preciarse las obras de culto. Todos los entrevistados se presentan como una cofradía de fanáticos y el relato evoluciona hacia un análisis tanto del film como del Nuevo Cine Argentino, del rol de la crítica, del poder del séptimo arte para narrar la política y de una discusión fundamental de nuestro tiempo: ¿qué nos ha quitado, artísticamente, la corrección política?
En este sentido, el film de Benoit no es una obra cerrada, sino que abre líneas de sentido, tensiones y diálogos entre el pasado y el presente. El documental 76 89 23 resulta valioso como rescate del film y como demostración de la influencia que una película puede tener a lo largo del tiempo, incluso cuando se encuentra fuera del canon del cine argentino.









