El cine de Park Chan-wook tiene la cualidad de sorprender siempre al público. El director surcoreano sabe moverse entre la acción, el terror, el drama y también la comedia negra, y en su nueva película, La única opción, ensaya una mixtura de múltiples géneros cinematográficos para contar una historia tan divertida como desesperante.
Este film narra la historia de un hombre que lo tenía todo hasta que es despedido de su trabajo. De manera abrupta, su vida y su estructura familiar se desmoronan y decide tomar una decisión extrema: eliminar a su competencia para conseguir un nuevo empleo. A través de la comedia, la crítica social y un trabajo actoral exquisito por parte de Lee Byung-hun, la película nos sumerge en un vaivén de emociones y entretenimiento, al mejor estilo disruptivo del director de Oldboy.
En la película no faltan el gore, la comedia ni el absurdo, así como tampoco la exposición de un sistema laboral que descarta a sus empleados de manera desalmada. De este modo, la historia del protagonista no es solo la de un hombre que enloquece y deja aflorar sus instintos más bestiales, sino también la de una víctima de un sistema perverso y la demostración de que los trabajadores calificados valen cada vez menos en el mundo actual.

El film sigue la lógica de una película de venganza, aunque en rigor no lo es. Poco a poco, el protagonista intenta deshacerse de sus colegas, pero carece de experiencia, no es un hombre violento, sino un antihéroe temeroso que se desvía constantemente de su objetivo mientras intenta lidiar con el desastre en el que se convirtió su vida. Es a partir de estas decisiones narrativas que la comedia negra se impone como el género predominante y logra que una historia con un trasfondo dramático se transforme en una pieza divertida y absurda.
El título condensa todo esto. Aquello que el protagonista percibe como “la única opción” es, posiblemente, la última alternativa que se le ocurriría a cualquier mortal, pero debe entenderse como una consecuencia del inicio del film, cuando un empresario estadounidense justifica los despidos de empleados pronunciando esa misma frase.
Apoyándose en algunas referencias del cine de Hollywood, como la obra de los hermanos Coen o de Paul Thomas Anderson, la nueva película de Park Chan-wook refuerza su mirada de autor y construye una historia en la que el desastre y la incomodidad crecen minuto a minuto, al tiempo que muestra cómo una persona llevada al límite pone en cuestión el sentido común.
La única opción está disponible en salas de cine.









