Entre las joyitas que pasaron por el Festival de Cannes 2025 se encuentra Un poeta, un film colombiano que formó parte de la sección Un Certain Regard y que ahora, con su llegada al streaming, está fascinando al público por su fusión de realismo, comedia negra y una visión desencantada sobre los sueños, el arte y el ideal de vivir de lo que uno ama.
La historia se centra en Oscar, un hombre de mediana edad que asiste al derrumbe de su vida. Es poeta, pero hace tiempo que no escribe ni cuenta con reconocimientos; además, vive con su madre, no tiene dinero, padece de alcoholismo y tiene una hija a la que nunca ha paternado.
Rodada en 16mm, es una película sensible, desoladora y, por sobre todas las cosas, desromantizadora. Oscar es una suerte de poeta beatnik del subdesarrollo que ha quedado completamente anacrónico, por lo que nada en su perfil resulta bohemio o atractivo.

A través de cuatro actos, el relato nos lleva a comprenderlo y a involucrarnos en su ímpetu de cambio, el cual llega cuando comienza a trabajar en un colegio secundario. Allí queda fascinado con la poesía que escribe una adolescente de clase baja e intentará ayudarla a destacarse en ese ámbito. La pulsión de vida regresa al protagonista al conectar con el arte de la joven; sin embargo, su destino está marcado y el éxito no es la senda que le ha sido asignada.
En este sentido, uno de los aspectos que toca el film es el interrogante de qué convierte a una persona en artista o, más específicamente, en poeta. ¿Es el ejercicio de escribir? ¿Es haber publicado? ¿Es una forma de vida a contramano de la norma? ¿O es ser un pedante con buenas estrategias de relaciones públicas?
La película no ofrece respuestas cerradas, pero sí desmonta el andamiaje de lo que parece el camino ideal del escritor para mostrar su lado más patético. "Yo soy un poeta", expresa el protagonista, pero su hermana destruye su ilusión al replicarle: "Usted es un desempleado".

Un poeta aborda múltiples temáticas de gran actualidad, como la espectacularización de la pobreza en la literatura y lo necesarias que se vuelven las figuras marginales para "completar" a los intelectuales, aunque a aquellas siempre se les reserven las temáticas y estéticas de la exclusión.
También se mete con la corrección política y la cultura de la denuncia —aunque aquí se posiciona desde una clara ridiculización de los movimientos feministas actuales—. La poesía sigue presente como el hilo conductor de un mundo corrupto y una realidad que no deja lugar a los sueños, y mucho menos a la posibilidad de cumplirlos.
Por momentos, la obra dirigida por Simón Mesa Soto se enfrasca demasiado en una narrativa clásica, pero sabe salir rápidamente de allí para ofrecer una fábula del fracaso, algo mucho más cercano a la realidad actual —sobre todo en Latinoamérica— que el triunfo y el disfrute de elegir el arte como medio de vida.
Un poeta está disponible en HBO Max.









