La ópera prima de Moro Anghileri es una comedia coral realizada de manera colaborativa y anclada en el presente argentino. La directora y el elenco logran arrancarle varias carcajadas al público en esta historia donde un grupo de personas queda encerrado en un cine porteño mientras, afuera, se desarrolla un estallido social.

Los diálogos del film -sin dudas su punto más fuerte- transitan el absurdo, el costumbrismo, la sátira, la confesión y la desilusión. En ese vaivén, los personajes exponen sus posturas ideológicas, revelan aspectos de su vida privada, reviven fantasmas del pasado y toman decisiones que solo ejecutan por estar en una situación extrema.

El gran acierto de El gato de Borges reside en la variedad de sus personajes, que representan distintos perfiles de nuestra sociedad y del ecosistema porteño. Están parodiados, pero siempre tratados con cariño. La comedia funge como catarsis ante lo terrible: no es una herramienta narrativa secundaria ni un simple tono, sino el vehículo de una crítica social que, por momentos, provoca esa mueca característica del grotesco, suspendida entre la risa y la desesperación frente a una realidad que parece insoluble.

Así, el film traza un puente entre las movilizaciones sociales de 2001 y las que podrían estallar en el contexto actual, y aprovecha para exhibir la cobardía de un pueblo adormecido; sin embargo, reafirma que la fuerza reside en lo colectivo. Finalmente, descubrimos que, al igual que en el mundo de las redes sociales, todo es efímero: incluso un estallido popular que en un principio parecía apocalíptico.

El gato de Borges, de Moro Anghileri
2026 – Argentina
Sección: Noches especiales

Seguí la cobertura del 27 Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente en este enlace.

EL GATO DE BORGES | Trailer Oficial | Largometraje Argentino
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