Avatar es una de las películas más exitosas de todos los tiempos y también una de las más celebradas de la filmografía de James Cameron. Ahora, la saga podría traerle problemas legales, ya que tanto el director como The Walt Disney Company han sido demandados.
Quien efectuó esta demanda es la actriz peruano-estadounidense Q'orianka Kilcher, cuyo rostro habría inspirado al personaje de Neytiri, aunque ella no recibió nada a cambio. Por eso, ahora busca hacer justicia por la utilización de su identidad para crear el rostro digital de este personaje clave en las películas de Avatar.

Qué dice la demanda
“Uno de los cineastas más poderosos de Hollywood explotó la identidad biométrica y el patrimonio cultural de una joven indígena para crear una franquicia cinematográfica que batió récords, sin darle crédito ni compensación, a través de una serie de actos comerciales deliberados y no expresivos”, expresa parte de la demanda judicial publicada por The Guardian.
Haciendo referencia al proceso en torno al rostro de la actriz, aseguran: “No fue inspiración, fue extracción… Tomó los rasgos biométricos faciales únicos de una niña indígena de 14 años, los procesó mediante un proceso de producción industrial y generó miles de millones de dólares en ganancias sin pedirle permiso en ningún momento. Eso no es cine. Eso es robo”.
¿Hubo un encuentro entre Cameron y Kilcher?
Según narra la historia, Cameron habría visto una foto de Kilcher publicada en el Los Angeles Times en el marco del estreno del film El nuevo mundo, en el cual participó la actriz. Fue en 2010 cuando Cameron y Kilcher habrían tenido una reunión y allí él le entregó un boceto del personaje de Neytiri junto a la siguiente inscripción: “Tu belleza fue mi inspiración inicial para Neytiri. Lástima que estuvieras rodando otra película. Será para la próxima”.
Así es como la actriz puede asegurar que su rostro fue la base para este personaje, a pesar de que nunca fue convocada, según dice, para ser parte del film. En una entrevista con Avatar Guys, el director explicó: “La fuente original fue una foto del LA Times, de una joven actriz llamada Q'orianka Kilcher. En realidad es ella… la parte inferior de su rostro. Tenía un rostro muy interesante”. Por el momento, ni el director ni la compañía cinematográfica han hecho referencias públicas a este conflicto judicial.










