Este jueves 19 de marzo llega a los cines argentinos la nueva película de Paolo Sorrentino, La Grazia. Este drama con toques de comedia tuvo su paso por el Festival de Cine de Venecia de 2025 y ahora podrá disfrutarse en pantalla grande con la grandilocuencia visual que caracteriza al director italiano.
La Grazia es la sucesora de Parthenope (2024), un film en el que el cineasta ahonda en el origen de Nápoles, su ciudad natal. En su nueva propuesta, vuelve a trabajar con su actor fetiche, Toni Servillo, y retoma temáticas recurrentes en su filmografía: la política —abordada previamente en Loro (2018)— y la vejez, eje central de Youth (2015).

Sorrentino es uno de los autores actuales más prolíficos y de intensidad más patente. Además, mantiene un vínculo estrecho con nuestro país a través de la figura de Diego Armando Maradona, quien ha formado parte del imaginario de varias de sus obras, específicamente en Fue la mano de Dios.
La sinopsis oficial reza:
"La Grazia es una profunda exploración del amor, el deber y la libertad personal. Toni Servillo interpreta al presidente ficticio saliente de Italia, Mariano De Santis, quien navega por encrucijadas morales y personales con la ayuda de su confidente e hija, Dorotea (Anna Ferzetti). Con la visión poética característica de Sorrentino y una evocadora banda sonora, esta emotiva obra maestra es una meditación íntima sobre la paternidad, la conciencia y la pregunta persistente: ¿quién es dueño de nuestros días?".

Qué dijo la crítica sobre el film
En lo que respecta al recibimiento de la crítica, la opinión generalizada sostiene que el director italiano muestra un auténtico cambio en su faceta más superficial. Así lo puntualizan desde Screendaily: "Es un cambio bienvenido ver a Sorrentino, quien a menudo ha parecido prisionero de su propio estilo, atenuando las cosas sin dejar de ser fiel a sí mismo". Por su parte, desde Micropsia aseguran que se trata de "su película más sobria, sensible y menos rimbombante de toda su carrera".
Si bien la crítica no ha sido de lo más entusiasta con el film, siempre se celebra que Sorrentino entregue un nuevo título. "Las decisiones políticas son personales, parece decir Sorrentino, que ha hecho una película que es más el retrato humanizador de un hombre mayor (...) que una radiografía política", expresaron desde Otros Cines. The Film Stage agrega: "Aunque el desenlace no está a la altura de lo que prometía la premisa, los fans de La Grande Bellezza probablemente disfrutarán de este drama elaborado y contemplativo, aunque no del todo incisivo".









