Alfred Hitchcock fue uno de los grandes revolucionarios de la historia del cine. El director es conocido como el maestro del suspense, y esto fue gracias a su maestría en la narración y en el dominio de los elementos cinematográficos formales. Sus películas tienen un fuerte anclaje en la psicología de los personajes, en aquello que está oculto y se revela de manera trágica, y en la construcción de atmósferas que impulsan el desarrollo de historias potentes. Por eso, en su cine es raro ver elencos repletos de personas, grandes decorados o una inversión desmesurada en vestuarios y utilería.
Las películas grandilocuentes que no le gustaban
En este sentido, desde Far Out Magazine recordaron cómo el director de Psicosis sentía nula atracción por películas como Cleopatra o Ben-Hur, films que se caracterizan por su esplendor visual, presupuestos elefantiásicos, la intervención de cientos de personas y una producción grandilocuente, aspectos que igualmente las llevaron a la historia del cine. Para Hitchcock, las películas de época de esta envergadura requieren "cantidades de personas y escenarios" y no necesitan "nada" en lo que respecta al ingenio para resolver escenas potentes a nivel narrativo.
El director lo dijo en comparación con su labor en Los pájaros, un film que, con pocos elementos, logra ser aterrador y despertar fuertes emociones en el espectador. Específicamente, cuando la protagonista sufre el ataque de una bandada de pájaros dentro de un pequeño ático, nos encontramos ante uno de los momentos más tensionantes de la película. Para ello, el director tuvo que recurrir a su maestría como cineasta, además de contar con la entrega total de Tippi Hedren, la actriz que habría sido sometida a esta escena sin saber exactamente a qué se enfrentaba y que, por ello, contribuyó al terror hiperrealista del momento.
La opinión de los hermanos Coen sobre Ben-Hur
Estas grandes épicas de Hollywood que no representaban ningún atractivo para Hitchcock tienen grandes devotos y también detractores, entre los que se cuentan Joel y Ethan Coen. Así lo declararon en una entrevista con NPR, al hablar específicamente de las épicas bíblicas. “Hemos visto esas películas, también. Déjame decirte, muchas de ellas son muy aburridas y bastante rígidas”, admitieron sin temor a ser políticamente incorrectos. De hecho, nombraron dos películas que se encuentran entre el olimpo del cine según la historia y la crítica: “Es difícil ver Quo Vadis o Ben-Hur”.









