Leonardo DiCaprio se dedica incansablemente al ecologismo. A través de su organización Re:wild y de su activismo público, el actor utiliza su visibilidad para salvar vidas, preservar espacios naturales y llevar adelante investigaciones en diversos territorios amenazados por la explotación, la contaminación y la desprotección estatal. Meses atrás, el actor adquirió la isla chilena Guafo, ubicada frente al archipiélago de Chiloé.
Conocida como “la pequeña Galápagos” por su amplia biodiversidad, alberga decenas de especies y una de las colonias más grandes de aves marinas del planeta. La isla tiene una superficie de 200 km², y la intención de DiCaprio y los demás socios de la fundación fue donarla al gobierno chileno para que se convierta en parque nacional, de modo que no pueda ser explotada por ninguna industria. En su comunicado, DiCaprio expresó que esta compra “ha asegurado que esta Área Clave de Biodiversidad se conserve para siempre”.
Además, este espacio es zona de paso de ballenas azules y lobos marinos, por lo que su protección resulta fundamental para la conservación de estas especies. Así lo informó el actor en sus redes a mediados de este año: “Es el hogar de importantes poblaciones reproductoras de aves marinas, incluida la colonia más grande del mundo de Sooty, que migran más de 40.000 millas desde el hemisferio sur al norte cada año. También cuenta con pingüinos de Magallanes y una población reproductora de nutrias marinas en peligro de extinción”.
La protección de la isla también busca resguardar a las comunidades huilliches que habitan en ella y que conviven con una flora y fauna autóctonas amenazadas por la pesca industrial y el avance de la minería. La decisión de la fundación apuntó justamente a poner freno a estas actividades. “La insustituible Isla de Guafo, en Chile, está ahora protegida de la extracción de carbón, la tala y otras industrias destructivas”, expresó DiCaprio con orgullo sobre el trabajo de la organización de la que forma parte.









