Uno de los hitos de la carrera de Tom Cruise es la saga de acción Misión imposible. Gracias a su trabajo en estas películas se convirtió en un verdadero héroe del cine de acción, conocido por prescindir de dobles en muchas de las escenas más arriesgadas y por demostrar su valentía y fortaleza física. Sin embargo, cuando la primera entrega de la saga vio la luz en 1996, de la mano de Brian De Palma, no todo el mundo la recibió con los brazos abiertos. En particular, parte del elenco de la serie original en la que se basó la película reprobó muchas de las decisiones narrativas, creativas y de estilo de este tanque de Hollywood.
La serie Misión imposible se estrenó en 1988 y se mantuvo durante dos temporadas, mientras que la saga cinematográfica cuenta con ocho películas en total. Cuando se estrenó la primera, Peter Graves —protagonista de la serie— mostró su disgusto al enterarse de que su personaje, Jim Phelps —interpretado en la película por Jon Voight—, sería un traidor. “Lamento que decidieran llamarlo Phelps. Podrían haberlo solucionado fácilmente incluyéndome en una escena desde el principio o leyendo un telegrama mío que dijera: ‘Hola, chicos, estoy jubilado, me fui a Hawái. Gracias, adiós, ahora tomen el relevo’”, agregó, molesto por la forma en que “arruinaron” el legado de su personaje.
Martin Landau, otro de los actores de la serie, sí fue invitado a hacer un cameo, pero lo rechazó, ya que al comienzo del film se veía morir a casi todo el equipo de la FMI. “Estaba en contra. ¿Por qué ofrecerse como voluntario para que nuestros personajes se suicidaran? Lo descarté. Dije: ‘Es una locura hacer esto. ¡El guion tampoco era muy bueno!’”, dijo en diálogo con MTV. Barbara Bain —Cinnamon Carter en la serie— dijo que "no tenía nada que ver con la serie” y cuestionó que las misiones se convirtieron en “cosas de un solo hombre, no de un equipo”. Quizás la intención de Brian De Palma no fue replicar la serie y, en retrospectiva, tan errado no estuvo, pues la saga es una de las más exitosas y duraderas de la historia.









