Las películas de Pedro Almodóvar son conocidas por sus grandes historias, por haber renovado el cine español, por la potencia de su sello autoral y también por la recurrencia de actrices fetiche a las que popularmente se conoce como “Chicas Almodóvar”. Este término refiere a grandes actrices de habla hispana como Carmen Maura, Rossy de Palma, Cecilia Roth, Julieta Serrano, Marisa Paredes, Penélope Cruz, Victoria Abril, entre otras. Sin embargo, esta designación no fue acuñada por el director ni por las intérpretes, sino por la crítica. Curiosamente, a Almodóvar no le agrada.
Así lo declaró en una reciente entrevista con el programa La pija y la quinqui: “No me llevo bien con ese término. Ellas sí lo llevan bien. Rossy ahora mismo es más Almodóvar que yo, ella es la Almodóvar viviente”. En este sentido, el director aprovechó para hacer referencia a la canción de Joaquín Sabina “Yo quiero ser una chica Almodóvar” (publicada en 1992 como parte del disco Física y química) y reveló: “No me gustó nada. Él de algún modo se enteró porque yo no dije ni una palabra ni le llamé para decirle: ‘oye, qué bien’. No hablamos de ello y no he visto muchas veces a Sabina en mi vida”.
Sobre las razones por las que no apreció el homenaje de Sabina, Almodóvar se explayó: “Creo que él llevaba mal que yo no estuviera de acuerdo con esa canción. Él decía ‘como la Bibi o como Miguel Bosé’. Ya estaba llamando a Miguel Bosé ‘maricón’. Ese tipo de cosas como de segundo término, ‘un poquitín lista y un poquitín boba’... Ya estaba hablando de ‘tonta’ sobre Carmen Maura. Había un poquito de mala leche debajo, que él diría que es crítica social, pero que a mí no me hizo ni puñetera gracia”.
A lo largo del cine de Almodóvar, las mujeres han tenido un rol central en sus narraciones y en el concepto de sus películas, que han ido evolucionando con el paso del tiempo. Títulos como Mujeres al borde de un ataque de nervios se presentan con un tono irónico y, lo cierto es que las mujeres han sido retratadas por él como madres, amantes, figuras empoderadas, libres en su sexualidad, y también ha logrado denunciar la opresión del patriarcado sin presentarlas como víctimas ni como personajes vacíos.










