Cornuda Posting nace oficialmente en noviembre de 2022 con “Drama”, su primera canción publicada, aunque el proyecto ya estaba en marcha desde años atrás: el primer hook del tema había sido pensado en 2019, en un momento en el que la música era una constante en su vida.
Antes de convertirse en un nombre dentro de la escena under, Cornuda Posting fue una cuenta de memes en Instagram donde se mezclaban historias personales en inglés, ironía y humor visual. Así fue como creó una forma genuina de expresión que terminó delineando el personaje artístico que sostiene el proyecto hoy.
La viralidad llegó, pero no modificó el rumbo. Lejos de usar los memes como herramienta para sumar seguidores, Victoria Kunica —nombre real de la artista— decidió no cambiar su personalidad ni su manera de comunicar. Esa identidad digital se integró naturalmente a la construcción de Cornuda Posting como figura artística, sin forzar el cruce entre redes y música.
La relación con la música comenzó temprano: desde los 15 años pisa escenarios interpretando covers en inglés y español. A los 16 y 17 subía contenidos a YouTube, experimentaba con mezclas de canciones de artistas como Björk y Lady Gaga y compartía composiciones propias. Antes de transicionar, a los 18, ya había lanzado un primer EP. Lleva más de once años trabajando con FL Studio y siempre supo que quería cantar.
En 2021, con el inicio de su transición, también comenzó una nueva etapa creativa. Ese proceso vino acompañado de una búsqueda musical más profunda, abordada desde nuevas perspectivas y con mayor libertad sonora. La exploración tomó un rol central, así como una impronta marcada por el pop y las vanguardias musicales. En 2023, después de producir, grabar y editar el material de forma autogestiva, la cantante lanzó su primer álbum, Alucinaciones de una princesa virtual: letras y melodías propias, registradas dentro de un placard para lograr mejor acústica y con un celular como única herramienta.
En su debut aparecen con fuerza temas como las adicciones, el drama, la toxicidad y la figura de una princesa, una especie de fábula espacial concebida más como una experiencia abstracta que como un relato lineal. No hay una historia cerrada: hay imágenes, escenas y climas. La música se construye desde el sonido antes que desde ideas concretas. Es un viaje sonoro y onírico que invita a la visualización y a la interpretación desde el personaje.
Para ella, las canciones nacen como viajes. El arte funciona como un espacio donde sentirse bien en el hacer, sin apegarse a resultados ni expectativas. Importa el proceso, el esfuerzo visible, el trabajo detrás: mostrar lo que se siente y permitir que el otro no pueda mirar hacia otro lado. Jugar con la incertidumbre, con la teatralidad y con la performance genuina, sin formas rígidas ni recetas exactas para producir música.
En la versión extendida del álbum Alucinaciones de una princesa virtual (y otros morbos de una adicta a internet) hay cinco canciones inéditas, compuestas antes de 2020 y resignificadas desde una mayor conciencia creativa y técnica. Las letras combinan intimidad, deseo y exposición digital, explorando vínculos atravesados por internet y una sensibilidad ya presente en esos primeros temas, que ahora se resignifican a la luz del recorrido creativo y sonoro que tomó forma con el disco.

Su propuesta sonora se mueve entre lo experimental, el reggaetón y el pop, pero siempre desde la simpleza: una melodía y un sintetizador como punto de partida. La intención es encontrar claridad técnica y estética para liberar el costado creativo desde lo mínimo, evitando que el resultado caiga en la sobreproducción.
La experimentación también se traslada al vivo: jugar con videos, probar distintos personajes, cambiar vestuarios, modificar melodías sobre el escenario e incorporar lo absurdo en los sets. Cada show busca ser distinto al anterior. Lo que funciona abre nuevas ideas; lo que no, se convierte en aprendizaje. Cornuda Posting derriba el mito de necesitar grandes equipos y apuesta por entender qué es realmente necesario para crear: aprender a reemplazar, resolver desde la falta y convertir las limitaciones en potencia.
En vivo, temas como “Drama” se transforman y adquieren una versión más rockera: se distorsionan y se resignifican. “Toxiturro”, por ejemplo, se presenta como una balada solo con piano, una reconstrucción que nació del cansancio de cantarla siempre igual. El escenario funciona como una lupa: expone, exige, pero también permite mostrarse tal cual es y dar el 100% en cada instancia.
El proyecto también se sostiene desde lo colectivo. Performance, arte y comunidad under se entrelazan en un espacio donde predominan el compañerismo y el cuidado mutuo. Así, el respeto y la comunidad forman parte del proceso creativo: artistas, maquilladores, productores y fotógrafos encuentran un lugar de apoyo y crecimiento compartido.
Escuchá Cornuda Posting en plataformas de streaming (YouTube, Spotify).









