El funk no ha muerto, el grovee tampoco; las incontenibles ganas de hacer chasquidos de dedos y mover las caderas, por suerte, también siguen vivas. Es un reto escuchar la música de Chromeo y quedarse quieto. Este dúo que se define como el único grupo musical árabe-judío canadiense de todos los tiempos, ha logrado reafirmarse dentro de la escena del electro-funk una vez más, con Head Over Heels, su quinto disco de estudio.

En 2014, con White Women, su cuarto trabajo, Chromeo voló alto, las canciones fueron muy bien recibidas por la crítica y por la cantidad de copias vendidas alrededor del mundo: entraron al Canadian Album Chart, al Billboard 200 y al UK Album Chart y, además, se despacharon con cinco hits que sonaron en varias emisoras y dos videos oficiales: “Jealous” y “Old’ 45”. No llama la atención que su nuevo material prometa ser igual de exitoso y tampoco, que desde del arte de tapa, el título y la lírica, este dúo siga ironizando con ciertos conceptos como el matrimonio, las cuestiones de género, el cuerpo, las drogas, etc.

La cuestión empieza bien arriba con la primera canción titulada “Must’ve Been” y deja en claro que los 43 minutos que dura el disco van a ser para bailar. Este tema cuenta con la colaboración del rapero alemán DRAM y mezcla el electro funk y el synth pop con coros que gritan a los cuatro vientos “I must’ve been high when I met you. Out of my mind when I decided to love you. Now I’m just trying to forget you… I’m must been, I’m must been…”

El segundo tema también cuenta la participación de French Montana, rapero marroquí y la cantante de R&B inglesa Stefflon Don. Se trata de “Don’t Sleep”, un tema pegadizo con synthes, muchas palmas y chasquidos, desde el título y el ritmo proponen no dormirse. El tercer tema, “One Track Mind”, con tintes poperos y coros en autotune, puede oficiar de la primera balada de este álbum desde la letra, ya que habla de un amor que se vuelve una obsesión: “I just got fixated on somebody. When I say ‘somebody’ I mean you. This obsession’s much more than a hobby”.

Luego viene una seguidilla de temas como “Count Me Out”, “Bad Decision”, “Right Back to You” y “Just Friends”, donde el funk se manifiesta apoteóticamente y también se palpan ciertas influencias de música disco mezclada con voces que remiten a las bandas funk de los ’70 como los Jackson 5.

Con “Juice” el sonido vuelve a sus bases de synth pop y un teclado es el protagonista del ritmo, el estribillo juega con el autotune y repite que si tenés el jugo, tenés que presionar y presionar. El tema 10 oficiaría de la segunda balada de este disco: “Bedroom Calling, pt. 1” y luego su continuidad “Bedroom Calling, pt. 2”, ambas con bases funk y efectos sintetizadores al mejor estilo percusión de los ochenta. La segunda parte cuenta con la colaboración del rapero The-Dream, y es la versión dance de la primera parte. Ambos temas hablan de una chica que parece ser difícil de conquistar, donde todo se resume a una habitación de hotel en la cual los teléfonos no dejan de sonar. La última canción, “Room Service”, sigue la línea del funk y propone desde la lírica el mero hecho de pasarla bien y relajarse: “All we are gonna have is room service. Stay up until fall, with a sign on the door saying ‘Please don’t disturb us'”.

Head Over Heels, es un disco que como dice su título, está patas para arriba. Es descontracturado, divertido y pasatista; el sonido nos resulta tan familiar y escuchado que es casi irónico pensar que estas canciones fueron realizadas en el año 2018. Pero, como todo lo nostálgico está de moda y lo retro nos apasiona, podríamos decir que este disco es hijo de su tiempo.

Chromeo – Head Over Heels

2018 – Big Beat / Atlantic

01. Must’ve Been (feat. DRAM)
02. Don’t Sleep (feat. Frencg Montana & Stefflon Don)
03. One Track Mind
04. Count Me Out
05. Bad Decision
06. Right Back Home To You (Interlude)
07. Just Friends (feat. Amber Mark)
08. Juice
09. Slumming It
10. Bedroom Calling, Pt. 1
11. Bedroom Calling pt. 2 (feat. The-Dream)
12. Room Service

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