The Now Now llegó muy rápido, a sólo un año de su precursor Humanz. El nuevo disco de Gorillaz muestra otra faceta de la banda, quizás una mucho más pura. Lo que algunos comentarios critican, se puede ver como una cualidad. The Now Now no cuenta con tantas colaboraciones: apenas dos canciones tienen músicos invitados y esto es muy favorable porque ayuda a pensar que con Gorillaz no hay que acostumbrarse a nada, ya que es una banda que enseguida te saca de cualquier lugar donde pueda ser encasillada.

Paradójicamente, The Now Now se adentra en un costado mucho más humano que el anterior. En este nuevo disco podemos encontrar todo lo que quisimos saber de Gorillaz y nunca antes Damon Albarn quiso desarrollar, hasta ahora. Detrás de tanta maquinaria creativa de ficción, este artilugio muestra sus espinas más sencillas, muestra otro color, otros sentimientos, otra manera de encarar la canción. Y todo esto sirve para pensar a Gorillaz, si se piensa a Gorillaz como sujeto de análisis en toda una obra y no sólo por discos individuales.

De Plastic Beach a Humanz pasaron siete largos años. Es como si The Now Now fuera un conjunto de canciones que claramente no entraban en el concepto de Humanz, pero ya estaban hechas bajo esa idea que marca el concepto de Gorillaz. De Plastic Beach a ahora, perdimos a Lou Reed y a Mark E. Smith, un dolor profundo para la representación real del grupo. Pero sin embargo, algo que coincide, es la nueva participación de Snoop Dogg, quien daba la bienvenida en Plastic Beach y ahora vuelve a hacer el aporte de su estilo en “Hollywood“, junto a Jamie Principle, la canción más hip hop del disco menos hip hop de la banda. Un tema que marca el primer punto geográfico de los distintos que irá recorriendo el disco, mientras la ironía se diluye en cada beat mientras versa sobre lo maravilloso que es el paraíso de los celos y los disparos.

Humility” abre el disco y fue el adelanto que salió como promoción. Esta es la otra canción que cuenta con un invitado: el guitarrista de jazz George Benson. En el video vemos a 2-D deslizándose sobre ruedas en el mundo real, pero lo más particular, a pesar de la aparición de Jack Black, es el color de sus ojos, que no son dos agujeros negros sin fondo, sino blancos como las nubes que hay en el cielo. Parece que todo brilla hasta que la canción termina y sus ojos vuelven a su naturaleza oscura. “Humility” destaca el valor sensible y en ella prolifera una expresión mucho más alegre, pero sin embargo todo lo que Gorillaz dice tiene una doble cara para pensar.

La segunda canción es “Tranz” y es la más arriba de todo el disco. Se destaca por el uso de efectos y sintetizadores, desde la voz de Damon hasta en las distintas bases donde se aterriza. Invita a un salto hacia un lado más rockero, donde se apuesta toda la energía y el vigor. Te invita a saltar y ponerte en movimiento. Todo lo que busca generar desde el principio es para que funcione como contraposición a lo que vendrá después: esa reflexión no ficcional, no distópica, no caricaturesca, sino un universo donde caemos por los ojos sin fondo de su intérprete. The Now Now es todo aquel agujero en su mirada, una forma introspectiva y reluciente, una nueva forma de mirar que propone la banda.

De “Hollywood” pasamos a “Kansas“, luego a “Idaho“, a “Lake Zurich” y a “Magic City“; una insistencia en la literatura de Gorillaz por hacer un dibujo de Estados Unidos, como un disco de viaje, trazar mapas y anotaciones en forma de canciones. Pero no para escuchar en el auto moviendo la cabeza de arriba abajo como lo último que escuchamos de la banda, sino más cercano a lo que plasmaron en The Fall. Damon Albarn muestra mayor énfasis su faceta de cantautor y logra, con un par de baladas futuristas, la crítica norteamericana, pero sin dejar atrás la contemplación de sus espacios, de sus paisajes y de cómo el mundo subjetivo puede cambiar la incomodidad del cuerpo que lo habita y crear un submundo donde toda la mierda se desvanece y el alivio se encuentra en la cima de una colina.

Desde la tapa del disco ya podemos ver que se trata de, quizás, el disco más personal de Damon Albarn en Gorillaz. Gorillaz pasó de un disco como Humanz, donde prevalece la fiesta, el baile y esa aglomeración de voces distintas, lo acumulativo y lo excesivo; para llegar a la otra parte del sendero obligado para la humanización. Es difícil no pensar en un corazón abierto, humano y sangrando, cuando suena “One Percent” o con la que cierra el disco “Souk Eye“. Una melodía que empieza abajo y crece con ayuda de lo estridente de las cuerdas, pero el piano siempre se mantiene como en una melancolía eterna.

Gorillaz – The Now Now

2018 – Parlophone Records

01. Humillity (feat. George Benson)
02. Tranz
03. Hollywood (feat. Snoop Dogg & Jamie Principle)
04. Kansas
05. Sorcererz
06. Idaho
07. Lake Zurich
08. Magic City
09. Fire Flies
10. One Percent
11. Souk Eye

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