Foto: Tom Hines

Cinco años es un montón de tiempo en la vida real y una eternidad en el mundo de la música. En 2012, los chicos de Grizzly Bear nos obsequiaron un genial álbum llamado Shields y luego se recluyeron en las sombras (aunque aparecieron por Facebook de vez en cuando para hablar de política). Pasó un lustro silencioso para ellos y la escena musical cambió. Algunos nos preguntamos si volverían.

Recién en mayo de este año dieron señales de vida y lanzaron la excelente “Three Rings”, que me recordó a algún sencillo perdido de Radiohead. Este tema tiene un dejo rockero que estaba un poco ausente en su álbum anterior, y destaca por un bajo cautivante y una sección ambiental muy bonita hacia la mitad. Como admirador de la banda, mi expectativa para ese entonces era sanamente elevada.

Cuando el álbum completo llegó por fin a mis manos, fue una pena descubrir que no había nada similar a “Three Rings”. Había cosas buenas, por supuesto, y también un cambio de género, ya que la banda había pasado del folk psicodélico al art rock. Sin embargo, no me abandonaba una sensación de déjà vu: a pesar de la guitarra eléctrica y del escaso aire folk, los nuevos temas no se hubiesen escuchado fuera de lugar en discos anteriores. Mirado con buenos ojos, era como encontrarse otra vez con viejos amigos. Pero al mismo tiempo no podía evitar preguntarme: ¿valió la pena esperar cinco años para algo tan similar?

El álbum arranca de forma muy relajada con “Wasted Acres”, que tiene algunos toques de rock progresivo (la guitarra que suena hacia el minuto 1:35 parece salida de The Wall, de Pink Floyd). La letra habla de máquinas abandonadas en el invierno, pero el cantante Ed Droste reveló en una entrevista que el tema solo trata sobre pasear en un cuatriciclo por Nueva York.

Muchas de los temáticas de Painted Ruins son igual de crípticas. No es que sean complicadas: solo son un poco vagas. Me genera curiosidad el contraste que hay entre el perfil público de la banda (cada vez más activa en discusiones políticas) y las letras, que no son ni muy poéticas ni muy concretas, y lamentablemente terminan perdiéndose en la marea de sonidos.

Un momento curioso y diferente viene con “Losing All Sense”: la percusión y el bajo son un poco altaneros, algo bastante inusual para Grizzly Bear. A la vez, es una de las canciones más sencillas que sacaron en mucho tiempo. Este tema y los dos siguientes integran el momento más descontracturado del álbum.

Casi todo lo demás se centra en explorar la faceta más solemne del art rock, con los típicos ingredientes de la banda: sintetizadores agudos y muy contenidos (“Mourning Sound”), algún crescendo (“Three Rings”) y un tema final grave (“Sky Took Hold”, que ni por casualidad está tan logrado como el final de Shields).

Toda esto que vengo diciendo da la impresión de que no disfruté Painted Ruins, pero la verdad es que sí: los tracks 1 a 4 son todos brillantes y no hay ningún paso en falso. Sin embargo, los cambios en el sonido de la banda suenan más impresionantes cuando los escribo que cuando los escucho.

En estas últimas semanas aparecieron discos de varios artistas que esperaba con ansias (Grizzly Bear, por supuesto, pero también The War on Drugs o LCD Soundsystem) y que terminaron entregando trabajos buenos pero no especialmente innovadores. La pregunta es: ¿está mal eso? ¿Podemos (o tenemos que) exigirle a nuestros artistas favoritos que varíen cada dos años? Yo pienso que sí, pero el crítico Simon Reynolds no está tan de acuerdo: en su libro Retromania subraya que la música popular de la actualidad está obsesionada con su propio pasado y que la era de las grandes innovaciones parece haberse llegado a su fin. Para alguien como él que vio surgir muchos géneros y tendencias, la idea de que la música “progresa” es algo obvio, pero al final del libro se cuestiona si siempre va a ser así.

Mientras escucho Painted Ruins, pienso: cuando tus artistas preferidos empiezan a repetirse quizás es hora de buscar sangre joven.

Grizzly Bear – Painted Ruins

2017 – RCA

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01. Wasted Acres
02. Mourning Sound
03. Four Cypresses
04. Three Rings
05. Losing All Sense
06. Aquarian
07. Cut-Out
08. Glass Hillside
09. Neighbors
10. Systole
11. Sky Took Hold

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