Foto: Camila Rodriguez

¿Qué pasó desde el lanzamiento de Chupalapija? El osado primer álbum de Perras on the Beach llegó fuerte a miles de jóvenes y los chicos salieron de Mendoza para tocarlo por todo el país. En poco tiempo, Simón Poxyran se fue convirtiendo en una figura de la música alternativa argentina y, el año pasado, aprovechó la movida para también explotar su faceta solista (lanzó Saieg, un disco en otra clave, súper intimista y auto exploratorio). El rock cuyano se hizo sentir cada vez más en todo el país de la mano de la (cada vez más) amplia selección de artistas de por allá: Luca Bocci, Usted Señálemelo, Las Cosas que Pasan, Las Luces Primeras, entre tantos otros, se instalaron como una colectividad en el imaginario del indie nacional, copando festivales y agotando shows en todos los rincones.

En aquel primer disco, los Perras daban a luz a un discurso de disconformidad con todas esas cosas que no les gustaban, que estaban mal, o que no entendían del todo. Desde la chica aburrida que solo quería ir a bailar hasta el sentir que la mente se te derrite. Pero, claro, Chupalapija. Los amigos, la plaza, el faso, y más, desfilaban como escapes y a la vez como emblemas de esa actitud. Ahora, en Flow de Cuyo, la rebeldía se mantiene (el faso, los amigos… también), pero la actitud frente a todo es otra. Los pibes meten los pies en el barro y salen a la cancha apuntando con el dedo, entendiendo el alcance inevitablemente político de su arte, encarando directamente todo eso que estaría re bueno incendiar, encender, o intentar.

Hay una evolución. En cuanto a lo musical, en 2017 se sumaron Ignacio Laspada en guitarra y Fabricio Foresto en batería, reemplazando a los miembros de Usted Señálemelo (que decidieron enfocarse en su banda). Otros dos pibes del barrio mendocino, de siempre, que llegaron reforzando esa idea de que Perras on the Beach es tanto una banda de amigos tocando como una banda de músicos sonando. Ambas cosas coexisten, pero acá hay una seguridad instrumental mayor con respecto al trabajo anterior, algo que seguro se consolidará aún más en un próximo disco. Hace unos meses, con el disco ya grabado, se unió también Rodrigo Martínez en los sintes, el quinto integrante oficial.



Por el lado de las letras, Simón pareciera descubrirse y descubrir el mundo canción tras canción, transformando su discografía en una especie de coming of age. En Saieg (2017), catártico, se resignaba: “Aunque a veces parezca que la vida es una mierda, me di cuenta que no hay que entenderla”, permitiéndose disfrutar del momento que estaba pasando y celebrando hasta las adversidades. Ahora se retruca a sí mismo al comienzo de “Pesadilla”, el intenso track (con la participación de ENDLRG -Gastón Ramos-) que da cierre al disco: “Están pasando cosas allá afuera que son feas, y vos seguís pensando que tu vida es una mierda”.

El agite también se siente en el track que protagoniza Bruno Beguerie (quién también colgó hace poco unas canciones en solitario), “Sangucci”, un clásico rap del estilo “yo/nosotros contra ellos” con el claro objetivo de tumbar unas cuantas caretas. El joven freestyler Wos hace su parte en “Municipálida”, un tema que comienza apuntando a la intendencia de Mendoza y termina tirando hacia todos lados, comprometiéndose con más de una causa: “Ese pibe no hizo nada, pero por las dudas tiran / esa piba pide ayuda, pero acá nadie mira, y las siguen secuestrando a la vuelta de la esquina”.

Para combatir todo esto, el camino parece ser claro. En “Las ideas”, Simón canta sobre el amor y sobre enamorarse con una golosa inocencia, y en “Mis Amigos 2” retoman algo que comenzaron en el disco anterior: la idea de que estar sin amigos es lo último que nadie querría jamás. Pero sobre otras cosas no están tan seguros. Hay una canción sobre un fantasma que espera a que te duermas para meterse en tu cuerpo. También hay duda e incertidumbre en “Futuro”, una canción hecha con una serie de preguntas y una sola respuesta: “no lo sé”.

Así es como Flow de Cuyo tiene todo para funcionar de la misma manera que lo hizo el álbum anterior. Logrando que lxs jóvenes puedan reflejarse en él, no sólo por lo sonoro, que mezcla al rock indie con elementos trap, beats y hip-hop, sino sobre todo por cómo expone como una paleta de colores las problemáticas y las ambiciones de hoy. Hay miseria, hay amor, hay enojo y hay futuro.

Perras on the Beach – Flow de Cuyo

2018 – Independiente

01. Flow de Cuyo
02. Tuca
03. Municipálida ft. Wos
04. SanGucci
05. Fantasmas
06. Corda
07. Las Ideas
08. Mis Amigos ll
09. Futuro
10. Pesadilla ft. ENDLRG
11. Zombie X (Bonus Track)