Adicta regresa el viernes 14 de junio al escenario de Niceto Club (Av. Niceto Vega 5510, CABA), con un nuevo show para celebrar los 20 años de su formación. Adicta nació en La Plata y sacaron grandes discos a principios del milenio como Shh (2000), Miedo (2003) y Día de la fiebre (2005). Desde el comienzo se destacó como un grupo extravagante para su época, con un sonido que tomaba de géneros distintos y melodías cargadas de ambición.

Dos décadas después, Rudie Martínez (también integrante de Los Brujos) reflexiona sobre el fenómeno de su banda y los cambios que volvieron a ponerla de pie después de haber sufrido la pérdida de su líder Adrián «Toto» Nievas, el 24 de mayo de 2015. 2019 los encuentra con la incorporación de Haien Qiu (voz) y Jerónimo Romero (voz y guitarra), que se suman a la formación integrada por Martínez, Joaquín Franco (baterista), Diego Rodríguez (bajo) y Alejo Kaufmann (teclados).

¿Qué podemos esperar de esta nueva fecha en Niceto?
Es Adicta en su estado puro, vamos a repasar nuestras canciones de siempre. Armamos la lista en tres distintas partes, primero vamos a tocar temas bastante locos, después vamos a hacer un set electrónico y después los hits para la gente. Va a haber músicos invitados, pero sesionistas, no súper estrellas que te invaden el show por un tema, son un flautista y dos tecladistas más. Así a lo grande, como una big band, ya somos como Los [Auténticos] Decadentes.

Este año la banda reapareció con una canción nueva llamada «Ruido negro». ¿Cómo surgió?
«Ruido negro» es una canción que tenía compuesta hace mucho pero que nunca vio la luz en formato Adicta. Yo la había grabado en un demo para mí, y cuando se la mostré a los chicos les encantó y dijeron «vamos con esta… vamos a intentarlo otra vez.» El resultado me encanta, es un nuevo sonido que estaba buscando. Un sonido más directo, más vivo y volvimos a la electrónica punk, esa que tenía ganas de hacer.

¿Cómo fue volver a entrar a un estudio con Adicta?
Fue algo bastante natural, fue muy tranquilo, como si nunca nos hubiésemos ido, fue algo hermoso. Aparte fue mágico, porque pasaron cosas y el tema fluyó y salió de forma muy rápida y liviana. Ahora estamos grabando tres temas más, así que estamos muy contentos.

¿Se viene un disco nuevo con esta formación?
Sí, cuando terminemos los EPs nos vamos a tomar tiempo, porque el álbum no es inmediato. Pero vamos a ir juntando el material, y cuando lo tengamos vamos a largar el nuevo disco compilando los singles.

¿Sentís que el sonido de Adicta que apareció a principios de los 2000 se terminó de consolidar hoy? Como si su sonido fuera muy moderno para esa época.
Yo creo que somos una gran banda para músicos, nos conocen más los músicos que el público. Pero sí, es algo que estaba en el aire y que iba a pasar en algún momento. Y como dice el maestro García, «la vanguardia es así» y hay que bancarla. No hay ningún problema con eso. Pero sí, me encanta que el sonido que nosotros empezamos hace 15 años ahora esté de moda. Ojalá esté de moda yo.

El concepto del tecno ligado a la canción es algo que empezó con ustedes y hoy es una arista muy predominante en bandas de La Plata como Fus Delei, Peces Raros y Varese.
Voy a decir algo que va a sonar brutal, pero el primero que empezó con el tecno en La Plata fui yo. A quien le moleste que me encare. Víctimas del Baile es de 1988. Todo lo que va saliendo de La Plata lo voy escuchando, soy fanático de Peces Raros, me encanta también Adoradores de Estrellas Muertas.

Shh suena muy distinto a lo que se escuchaba en el 2000 en el rock argentino. ¿Cómo fue la recepción del público?
La verdad que muy bien, salió elegido como disco del año según varios medios y amigos, que no hayamos vendido tantas copias es un problema. Pero en Mercado Libre sale 4.000 pesos una copia, así que algo debe andar bien. Shh lo hice solo en mi casa con un sampler, no tenía mucho equipamiento en esa época. Vino Toto y ensayamos las letras, repasamos y fuimos al estudio a grabarlo. Lo hicimos en una semana. Todo muy live y muy directo, nos reímos muchísimo y nosotros pensábamos que estaba de moda el «nuevo rock argentino» y mientras nosotros estábamos haciendo esa cosa. Cero rock, cero distorsión, cero «sacá la lengua.» Era de otra manera, sacábamos la lengua para chupar, no para asustar. La verdad que es un disco hermoso.

¿Y cómo lo sentís con el paso del tiempo? Parece un disco hecho hoy.
Yo soy muy inquieto, busco y alguna cosa encuentro. Lo que pasa que la encuentro un poco antes. Lo que me gusta de Shh es que es un disco retro-futurista, sabés que hay algo ahí que ya escuchaste, pero no sabés muy bien a dónde va.

¿Cómo era la escena musical que rodeaba a Adicta en los inicios?
Los colegas que estábamos más o menos en la misma eran Leo García, los Estupendo, Los Látigos, Miranda!… y después estaba todo el rock chabón, que no recuerdo los nombres, pero estaban.

¿Era difícil ser una banda independiente en esa época?
Siempre es difícil ser una banda under. Nosotros éramos los reyes del under, te soy sincero, entonces como que no teníamos tanto problema. Nos abrían las puertas de todos los lugares, hacíamos fechas cuando queríamos y las reventábamos. Éramos como los nenes mimados. Era difícil para todo el mundo, como lo es hoy en día, no es que ha cambiado mucho lamentablemente, pero por suerte hoy en día se nos encuentra en otra situación, sino no podríamos hacerlo. Igual seguimos siendo independientes, quiero aclararlo.

¿Son una banda nostálgica?
Para nada, yo soy cero nostalgia. Una cosa es tener background y haber hecho cosas, pero otra, es seguir en la grilla. Con «Ruido negro» yo quería un sonido nuevo y estoy componiendo distinto. Han pasado 20 años de mi primera composición y ahora creo que estoy en la búsqueda de algo distinto. Si lo encuentro está bárbaro y sino lo seguiré buscando.

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Adicta festeja sus 20 años este viernes 14 de junio desde las 20:30 h en Niceto Club (Av. Niceto Vega 5510, CABA), entradas disponibles a través de Ticketek.

Foto principal: Gentileza de prensa.