La revista Rolling Stone publicó un nuevo ranking con las 100 mejores canciones de Grateful Dead, elaborado a partir de una encuesta entre históricos seguidores de la banda y figuras vinculadas a su universo, como Jim James, Chloë Sevigny y Al Franken.
La selección, difundida durante los llamados "Days Between" —el período comprendido entre el nacimiento (1.º de agosto) y la muerte (9 de agosto) de Jerry Garcia—, busca celebrar el legado de uno de los grupos más influyentes e impredecibles de la historia del rock.
A continuación, podés ver los 10 primeros puestos de esa lista.
10. "Dark Star" (1969)
"Dark Star" fue una pieza en constante transformación durante casi tres décadas. Jerry Garcia la definía como una obra que nunca dejaba de evolucionar y cuya versión de Live/Dead (1969), con más de 23 minutos de duración, se convirtió en uno de los registros en vivo más influyentes del rock psicodélico. "'Dark Star' fue la aventura definitiva de Grateful Dead", escribe la revista.
9. "Help on the Way" / "Slipknot!" / "Franklin's Tower" (1975)
Publicada en Blues for Allah, esta tríada combina referencias mitológicas, folk y jazz con una estructura progresiva que se convirtió en uno de los vehículos favoritos de improvisación de la banda. "Fue uno de nuestros mejores vehículos para la exploración musical", destaca RS.
8. "Eyes of the World" (1973)
Con una de las letras más filosóficas de Robert Hunter, "Eyes of the World" se transformó en uno de los grandes momentos de los shows del grupo. La revista sistetiza: "Es el mejor ejemplo de la capacidad de Grateful Dead para transformar emocionalmente a sus oyentes".
7. "China Cat Sunflower" / "I Know You Rider" (1969)
Aunque "China Cat Sunflower" debutó en Aoxomoxoa, fue en los vivos donde encontró su forma definitiva al enlazarse con el tradicional "I Know You Rider". Esa combinación terminó convirtiéndose en una de las secuencias más celebradas del repertorio de Grateful Dead. "Fue sobre el escenario donde 'China Cat Sunflower' realmente floreció", explican.
6. "Uncle John's Band" (1970)
Canción de apertura de Workingman's Dead, marcó el giro de la banda hacia sonidos folk y country sin abandonar su espíritu comunitario. "Es la declaración definitiva de la misión comunitaria de Grateful Dead", agrega RS.
5. "Terrapin Station" (1977)
"Terrapin Station" se compone como una suite extensa que ocupa toda la segunda cara del álbum homónimo. Con arreglos orquestales, influencias del folk británico y el rock progresivo, es una de las obras más ambiciosas del grupo. "Sigue siendo un rito de iniciación imprescindible para los deadheads, y su clímax hímnico conserva hoy la misma vigencia de siempre", dice la revista.
4. "Morning Dew" (1967)
Originalmente escrita por Bonnie Dobson como una balada postapocalíptica, Grateful Dead la transformó en uno de los momentos más emotivos y dramáticos de sus shows. "Como muchos de los grandes clásicos de Grateful Dead, 'Morning Dew' ha tenido muchas vidas. (…) Fue versionada por artistas que van desde la cantante británica Lulu hasta Jeff Beck Group, pero quedó asociada para siempre con Grateful", afirma el medio.
3. "Ripple" (1970)
Compuesta para el disco American Beauty, "Ripple" nació durante uno de los días más inspirados de Robert Hunter y terminó convirtiéndose en una de las canciones más queridas por los seguidores del grupo. "¿Qué hace falta para escribir una obra maestra? Si se trata de Robert Hunter, basta con 'una botella de retsina y un hermoso día en Londres'", comienza diciendo la revista.
2. "Box of Rain" (1970)
Escrita por Phil Lesh para despedir a su padre, "Box of Rain" abre American Beauty con una de las interpretaciones vocales más emotivas de la discografía del grupo. "El country rock nunca sonó tan conmovedoramente hermoso", dice RS.
1. "Scarlet Begonias" (1974)
Elegida como la mejor canción de Grateful Dead por Rolling Stone, "Scarlet Begonias" representa como pocas el ADN del grupo. Inspirada en un encuentro real vivido por Hunter en Londres, tomó otra forma cuando comenzó a mezclarse en vivo con "Fire on the Mountain". "La improvisación que une ambas canciones -distinta en cada concierto- está en el corazón mismo de todo lo que representa Grateful Dead", concluye la revista.









