Antes de que Jerry Garcia se convirtiera en el líder de Grateful Dead y en uno de los guitarristas más venerados de la historia del rock norteamericano, hubo un período en que simplemente era un chico de San Francisco que disfrutaba de escuchar los discos de su hermano mayor. Y fue en esa época, a principios de los años 50, cuando una canción lo atrapó de una manera particular que nunca olvidaría.
La pista en cuestión era "Gee", un tema publicado en 1953 por The Crows, un quinteto vocal de doo-wop del barrio de Harlem, Nueva York. Para Garcia, ese tema representaba el momento exacto en el que la música negra empezaba a transformarse en algo nuevo. De hecho, en una entrevista con Rolling Stone, lo describió con precisión: "Recuerdo a los Crows, ya saben, 'Gee'. Muy temprana, antes de que realmente comenzara a convertirse en rock and roll. Ese tema, 'Gee', era como el límite. Era básicamente música negra, los primeros grupos de doo-wop. Amo eso".
El contexto familiar era determinante. Su hermano Tiff, cuatro años mayor que Jerry, era quien marcaba el camino musical en la casa: "Mi hermano mayor fue una gran influencia. Él estaba en el rock and roll muy temprano y en el rhythm and blues. Mi hermano aprendía los temas, nosotros tratábamos de cantarlos, y él me hacía aprender las partes de armonía. En cierta manera, aprendí mucho de oído gracias a mi hermano mayor".
Las palabras de Garcia revelaron mucho sobre su formación. Antes de la guitarra eléctrica y mucho antes del viaje psicodélico, estaba el doo-wop, esa música de esquina de barrio, de grupos vocales a capella que ponían emoción antes de que hubiera amplificadores. "Gee", de los Crows, fue una de las primeras canciones en llegar al top 10 de las listas pop de Estados Unidos con un sonido claramente afroamericano, abriendo una puerta que nunca más se iba a cerrar.









