Sonido Konex vuelve a convertir su escenario en un punto de encuentro para algunas de las propuestas que están ensanchando los márgenes de la música local. En esta nueva edición, Homogénica, Jero Jones y Electrochongo llegan con tres maneras diferentes de acercarse al pop, la electrónica y la canción, pero con una búsqueda compartida por hacer del baile, la experimentación y el vivo un territorio propio.

Homogénica hace del pop un territorio donde casi todo puede suceder. Con el juego, la ironía y el melodrama como parte de su identidad, la banda construye canciones que pueden pasar de la pista de baile a la distorsión sin perder naturalidad. Después de anticipar ese universo en sus primeros lanzamientos, Post Pop, su debut discográfico, termina de consolidar una propuesta inquieta, desprejuiciada y difícil de encerrar en una única etiqueta.

La música de Jero Jones parece pensada para una Buenos Aires que nunca termina de apagarse. Entre sintetizadores, guitarras y una sensibilidad cada vez más cercana a la pista de baile, el artista fue transformando su sonido hasta encontrar un punto de encuentro entre la canción, la electrónica y el pulso nocturno de la ciudad. Esa búsqueda encuentra un nuevo capítulo en ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?, su último EP, donde el amor, el deseo y el desencanto atraviesan una geografía urbana que continúa expandiéndose con cada lanzamiento.

Electrochongo hizo del baile un espacio para el exceso, la provocación y también para las ideas. Esa búsqueda atraviesa Generoso, su último disco, concebido como un recorrido continuo que intenta trasladar al estudio la energía de sus presentaciones en vivo. Entre distintas vertientes de la electrónica, guiños a la música popular y una mirada cargada de ironía, Juan Pablo Malvasio propone esta vez pensar la generosidad y el intercambio como maneras posibles de relacionarse con los demás en tiempos cada vez más individualistas.

Jero Jones, Lola Tabarovsky de Homogénica y Electrochongo
Jero Jones, Lola Tabarovsky de Homogénica y Electrochongo. Foto: Uriel Grillo

Antes del show, hablamos con los tres proyectos para conocer los discos, películas y libros que forman parte de sus universos.

El disfrute como principal punto de encuentro musical

Hay discos que entran por el cuerpo antes que por cualquier explicación. Entre producciones minuciosas, sintetizadores, groove y canciones capaces de cambiar el ánimo de un día, las recomendaciones de los artistas recorren distintas épocas y escenas, con el disfrute como principal punto de encuentro.

Electrochongo: Juventud en éxtasis, de María Daniela y su Sonido Lasser. Este disco, además de tener temas icónicos por sus letras, tiene una producción musical impecable y de todo: fuerza, refinamiento y ornamento. Es un disco un poco más elaborado que el primero, pero sin perder la esencia de MDYSSL: los beats rápidos y pegadizos. Podría haber sido un disco de punk, pero es de electrónica.

Juventud en Éxtasis

Jero Jones: The Nightfly, de Donald Fagen, me encanta. Me lo recomendó un amigo italiano hace poco y me parece de una pulcritud sonora increíble, con una combinación de sintetizadores y sonidos hi-fi. Es un gran disco para escuchar en el auto al mediodía. Y también, de industria nacional, estoy escuchando muchísimo el disco de María Wolff, Rápido mamá. Discazo con todas las letras. Tiene unas vibras ochentosas que me encantan.

Juan Michat de Homogénica: Dynamite, de Jamiroquai. Es un disco súper groovero, te hace bailar mientras hacés lo que sea. Increíble para levantar el día si necesitás ponerle onda. Es lo más grande que hay.

Leer como una manera de descubrir el mundo

La literatura también puede ser un territorio para perder certezas, descubrir otras formas de mirar el mundo o simplemente dejarse llevar por una historia inesperada. Entre ficción, experimentación y relatos que exploran diferentes épocas y sociedades, las recomendaciones literarias abren caminos tan diversos como las maneras de acercarse a la lectura.

Lola Tabarovsky de Homogénica: Uno que leí el año pasado y, cuando lo terminé, lo quise volver a leer de nuevo: Cómo me hice monja, de César Aira. Es difícil explicarlo; conviene leerlo, aunque no se consiga fácil. A veces se lo doy a mis alumnos del taller de escritura que doy. Importa más el espacio entre lo que se dice y lo que no se dice. Me gusta cuando un libro te pone a merced del lenguaje, te confunde, pero no porque sea complejo, sino porque no te toma por idiota. Es la historia de un niño de 6 años que se llama como el autor. Es impresionante cómo esas experiencias inocuas de la infancia nos forman un imaginario para siempre. Esos recuerdos distorsionados, encubridores de otras cosas, como dice Freud, forman los bordes de la identidad que en este libro se dibujan y, al mismo tiempo, se borran.

Electrochongo: Los escritos de Viasa, de Sabandija Pereira. Creo que este libro me lo dio su autor en alguna fecha en Córdoba. Se trata de una guerra mundial entre dos grandes facciones: por un lado, Disney Company y, por el otro, los evangelistas; es decir, una guerra entre una derecha liberal y una derecha conservadora. Obvio que es bastante desopilante y absurdo todo lo que sucede. Ahora, si puedo hablar de otro libro, estoy leyendo uno de César Aira que se llama La liebre. En ese sentido, debo decir que soy muy fan de todo lo que escribe Aira. En este caso, está ambientado en la época de Rosas y se habla en mapuche.

Jero Jones: Recomiendo Estupor y temblores, de Amélie Nothomb. Es un libro que retrata el mundo laboral oriental, sus reglas, sus jerarquías y sus exigencias desde el punto de vista de una chica belga que va a trabajar a una oficina japonesa. Hace mucho que no me devoraba un libro tan rápido. Es buenísimo.

Películas capaces de incomodar y sorprender

Del humor a la inquietud y de la historia argentina a los territorios más extraños de la ficción, las películas elegidas recorren sensibilidades muy diferentes. Tres formas de acercarse al cine que encuentran valor tanto en aquello que divierte como en las historias capaces de incomodar, sorprender o mirar el mundo desde otro lugar.

Jero Jones: Innamorato pazzo, una película italiana sobre un Don Juan ridículo que vi hace un tiempo con mi abuelo. Muy divertida. Siento que el humor siempre está presente en mi proyecto y estas películas me encantan.

Facu Vázquez Ávila de Homogénica: La Patagonia rebelde. Es una gran película que retrata una parte importantísima de la historia argentina, una cara del país que muchas veces no aparece en los libros de la escuela. Es una tremenda historia protagonizada por muchos de los mejores actores de Argentina. Tiene un excelente final que no quiero spoilear.

La Patagonia Rebelde - Argentina - Trailer - 1974 / 1921 - Osvaldo Bayer

Electrochongo: La última que vi en el cine fue Backrooms, así que voy a elegir esa. Vengo siguiendo el lore de Backrooms de Kane Pixels y también otros lores de Backrooms más generales. No obstante, me gustó la vuelta de tuerca que le dieron a la película, donde el espacio liminal de los backrooms funciona como una representación física de los estados alterados de conciencia derivados de problemas psiquiátricos (perdón si con esto spoileo un poco la peli). Se criticó la película por ser lenta, pero bueno, ¿qué se puede esperar de una peli de Backrooms? O te gusta o no te gusta.

Homogénica, Jero Jones y Electrochongo se presentarán el jueves 20 de agosto a las 20 h en Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131, CABA). Entradas disponibles a través de la web del lugar, 20% de descuento con Comunidad Indie Hoy.

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