Kneecap difícilmente podría haber surgido en otro lugar. Formado en Belfast por Mo Chara, Móglaí Bap y DJ Próvaí, el trío apareció en 2017 con una combinación de rap, electrónica, humor y provocación que rápidamente encontró una identidad propia. El uso del irlandés terminó de volver reconocible una propuesta atravesada desde el comienzo por el lugar del que proviene.

"Belfast tiene una historia muy particular y ahora vivimos en una sociedad de posconflicto. Quizás algunas de las cosas de las que habla Kneecap, que podrían haber sido tabú hace 30 o 40 años, ya no lo son tanto en este contexto. Es una mezcla, un cóctel de muchísimas cosas. Pero creo que el lugar del que venimos es algo intrínseco a la razón por la que Kneecap existe", cuenta Mo Chara en una nueva conversación con Indie Hoy, apenas dos meses después de nuestro primer encuentro.

KNEECAP - SMUGGLERS & SCHOLARS

La historia musical de Belfast ofrece varios antecedentes para esa vocación de construir desde los márgenes. El punk encontró allí un territorio especialmente fértil desde finales de los 70, mientras que la cultura de clubes fue ganando peso hasta convertir a la ciudad en una parada habitual del circuito electrónico europeo.

"Belfast siempre tuvo una escena musical muy underground, muy cruda. Podés pensar, por ejemplo, en la escena punk de aquellos años. Aparecieron Stiff Little Fingers, The Undertones y todas esas bandas. Toda esa gente surgió del underground. Y si mirás la escena electrónica de Belfast, vienen algunos de los mejores DJs del mundo a tocar acá. Creo que esa es la gran escena nueva de la ciudad: el techno y el house".

Ese recorrido también desemboca en Fenian, el segundo álbum de Kneecap, publicado este año. Para producirlo convocaron a Dan Carey, una figura central de la música británica reciente por sus trabajos con Fontaines D.C., Wet Leg, Black Midi y Squid. El encuentro llegó cuando Kneecap ya acumulaba años de escenarios y grabaciones, pero todavía estaba aprendiendo a moverse en el estudio con la misma soltura que había desarrollado en vivo.

"Al principio no teníamos el vocabulario ni conocíamos toda esa terminología musical que se utiliza cuando estás trabajando en un estudio. Creo que poco a poco nos fuimos acostumbrando a eso. Pero mucho se lo debemos a Dan Carey y a su capacidad para tomar nuestras ideas, expresadas de una manera bastante desastrosa, y encontrar la forma de llevarlas a la práctica".

Esa capacidad para traducir ideas imprecisas en decisiones musicales concretas terminó siendo una de las claves del trabajo con Carey. El productor podía entender referencias, intuiciones o indicaciones difíciles de explicar y encontrar la manera de convertirlas en sonido: "Si nosotros teníamos determinada idea, él era lo suficientemente inteligente como para, primero, entender lo que queríamos hacer y después encontrar la manera de convertirlo en música. Podía llevar las cosas a otro nivel".

Kneecap
Kneecap. Foto: Gentileza de prensa

La manera de trabajar de Kneecap fue cambiando a medida que el grupo ganó experiencia dentro del estudio. Si durante los primeros años muchas decisiones nacían de un proceso más intuitivo, en las últimas grabaciones Mo Chara, Móglaí Bap y DJ Próvaí se involucraron mucho más en cada instancia de construcción de las canciones.

"Podíamos escribir mientras se estaba creando la canción, todos al mismo tiempo y en la misma habitación. Entonces la letra y la música se iban desarrollando simultáneamente. Fue un proceso muy interesante que disfrutamos mucho porque se sentía realmente orgánico. La escritura, las letras, la producción y la base de la canción se desarrollaban todas al mismo tiempo".

La publicación de un álbum también cambió la escala de exposición de Kneecap. Lo que alguna vez circuló dentro de una escena relativamente pequeña de Belfast ahora llega inmediatamente a públicos de distintos países, con una atención alrededor de cada lanzamiento que habría resultado difícil de imaginar durante los primeros años del grupo.

"Hay algo hermoso en el período anterior al lanzamiento: el disco todavía es tuyo. Todavía no lo lanzaste al mundo, así que sigue siendo ese pequeño proyecto que te pertenece, básicamente tu secreto. Obviamente también estás un poco ansioso porque, al final del día, querés que a la gente le guste. Siempre existe esa mezcla de nervios y entusiasmo. Es igual cada vez".

Antes de que Kneecap tuviera discos propios, el hip hop llegó a Mo Chara desde miles de kilómetros de distancia. Entre los álbumes que escuchó durante esos años hubo uno que permaneció especialmente cerca: Black Sunday, el segundo trabajo de Cypress Hill, publicado en 1993: "Compré Black Sunday cuando era chico y realmente nunca había escuchado nada parecido. Ya había escuchado algunas cosas de Cypress Hill, por eso compré el disco, pero escuchar una obra completa así fue otra cosa. Escuchar cómo esa identidad latinoamericana se entrelazaba con el hip hop y con el inglés fue algo que realmente me intrigó".

El origen del nombre, las primeras grabaciones y pistas de lo que viene

El nombre Kneecap acompaña al grupo desde sus orígenes. En Belfast, el término remite a una práctica asociada históricamente con los castigos paramilitares durante el conflicto norirlandés, una referencia que la banda incorporó desde el humor negro que atraviesa buena parte de su obra.

Cuando se le pregunta a Mo Chara cuál es la idea equivocada más insólita que escuchó sobre ellos, la respuesta apunta directamente a ese origen: "¿Que apoyamos que le disparen a la gente en las rodillas? Creo que hay gente que simplemente no entiende el humor. La cuestión es que, años atrás, podrían habernos disparado en las rodillas por hablar de las cosas de las que hablamos en nuestras canciones. Ese era el chiste: si estos personajes fueran reales, años atrás nos habrían disparado en las rodillas. Esa es bastante graciosa".

Después de años en los que casi todo alrededor del grupo adquirió una dimensión mayor, volver a sus primeras grabaciones ofrece un contraste mucho más cotidiano. 3cag, publicado en 2018, pertenece a una etapa en la que el grupo trabajaba con recursos mucho más limitados y todavía estaba descubriendo cómo producir su propia música.

"Si nunca nos escuchaste, te diría cualquier canción de Fine Art, porque nuestras primeras cosas no eran demasiado buenas. Las primeras canciones que lanzamos en 3cag... obviamente no teníamos dinero para pagar un estudio y recién estábamos aprendiendo sobre producción. Eran buenas para lo que eran, eran buenas en aquel momento. Pero ahora escuchás algunas y quizás son un poco peores de lo que pensábamos originalmente".

KNEECAP - 3CAG (MIXTAPE)

Las referencias que alimentan el próximo movimiento de la banda, en cambio, llegan desde bastante lejos de Belfast. Entre las escuchas que circulan actualmente entre sus integrantes aparece Tinariwen, el grupo tuareg formado en el Sahara y responsable de llevar su música a escenarios de todo el mundo.

"Hay algo en ese sonido tan propio de los pueblos originarios, en esos instrumentos antiguos tocados juntos de una manera tan magistral, que nos resulta muy inspirador. Creo que ese tipo de sonidos es algo que realmente nos está inspirando en este momento y quizás sea algo que exploremos en el futuro".

El irlandés, un lugar central en la identidad de Kneecap

Más allá de las influencias que puedan aparecer en su música, el irlandés ocupa un lugar central en Kneecap desde mucho antes de que la banda comenzara a presentarse fuera de su país. Mo Chara y Móglaí Bap crecieron hablando el idioma y, cuando empezaron a rapear juntos, incorporarlo a las canciones surgió como una extensión natural de su vida en Belfast. Con el crecimiento del grupo, aquella elección adquirió una dimensión que excedió ampliamente a la música.

"Una lengua es increíblemente poderosa. Creo que el lenguaje es una de las cosas que separa al colonizador del oprimido. En sí misma, una lengua no es política: es un medio de comunicación. Pero cuando un colonizador la prohíbe o hace todo lo posible por hacerla desaparecer, entonces la decisión de resistir y decir: ‘Vamos a seguir hablando nuestra lengua nativa’ se convierte en un acto político".

Para Mo Chara, recuperar un idioma también permite intervenir sobre quién tiene la posibilidad de narrar el pasado. "Con la lengua también viene la identidad. Y cuando tenés tu propia identidad, podés empezar a construir y contar tus propias narrativas, porque lamentablemente muchas veces tu historia está escrita por el colonizador. Poder recuperar esa historia a través de tu propia lengua es muy importante".

Kneecap
Kneecap. Foto: Gentileza de prensa

Las historias que Kneecap cuenta en ese idioma también cambiaron junto con la vida de sus integrantes. Sus primeras canciones aparecieron cuando la banda todavía estaba lejos de los festivales multitudinarios, las películas y las giras internacionales. Desde entonces, la realidad se encargó de ampliar considerablemente el material del que pueden extraer ideas para sus canciones.

"Al principio, las canciones surgían de cosas que nos habían pasado cuando éramos más jóvenes, experiencias como ir a festivales y todo ese tipo de situaciones. Pero siento que ahora, con todo lo que nos pasó durante los últimos años, material para escribir no nos falta. Ya sean causas judiciales, prohibiciones para entrar a determinados países y todas esas situaciones ridículas, todo eso nos dio muchísimo sobre lo que escribir".

La escritura mantiene, sin embargo, una dinámica bastante individual. Mo Chara y Móglaí suelen trabajar por separado antes de cruzar sus partes, apoyados en una amistad que antecede por varios años a Kneecap: "Por lo general, yo escribo por mi lado y Móglaí escribe por el suyo, y nos contamos más o menos de qué queremos hablar. Como nos conocemos desde hace tanto tiempo, cuando después volvemos a juntarnos entendemos mucho mejor qué va a hacer el otro".

KNEECAP - Irish Goodbye (Short Film) ft. Kae Tempest

El crecimiento de Kneecap coincidió, además, con una nueva visibilidad internacional para el irlandés. El grupo forma parte de una historia mucho más extensa, construida por comunidades que mantuvieron vivo el idioma durante generaciones, algo que sus propios integrantes suelen señalar cuando se les atribuye una influencia que consideran desproporcionada: "A veces me encuentro con gente con la que fui a la escuela o con personas a las que nunca había visto antes y me dicen: ‘Estoy empezando a aprender irlandés’. Y a veces son personas de 50 o 60 años que lo están aprendiendo por primera vez. También conocemos gente que nos cuenta que manda a sus hijos a escuelas de lengua irlandesa aunque ellos mismos no hablen el idioma. Nos pasó muchísimo a lo largo de estos años".

"Quizás nos llevamos un poco más de crédito del que nos corresponde. Todo el trabajo duro se hizo antes de que nosotros apareciéramos. Lo hicieron todas esas familias de Irlanda que decidieron seguir hablando irlandés en lugar de inglés. Nosotros estamos cosechando los frutos del trabajo que hicieron esas personas. Así que, por supuesto, vamos a aceptar todo el crédito, pero no nos lo merecemos", agrega.

Ese recorrido produce una imagen difícil de imaginar cuando Kneecap comenzó: canciones escritas en una lengua minoritaria de Irlanda que viajan miles de kilómetros y son cantadas por públicos que muchas veces ni siquiera comprenden del todo lo que están diciendo: "Es rarísimo. Es una locura, porque hace apenas unos años era difícil imaginar que algo así pudiera suceder incluso en Irlanda. Es increíble pensar que podemos ir a lugares como Argentina y que quizás haya gente cantándonos las canciones en irlandés. Son cosas que, hace 15 o 20 años, creo que muy poca gente habría imaginado que podían suceder. Es un privilegio".

Antifascismo en épocas de extrema derecha

El crecimiento de Kneecap tuvo consecuencias que excedieron ampliamente el terreno musical. El grupo pasó a ocupar con frecuencia titulares, debates televisivos y declaraciones de dirigentes, especialmente en el Reino Unido. Esa exposición construyó una imagen pública de la banda que muchas veces parece desarrollarse en paralelo a lo que sucede en sus conciertos.

"Los políticos… la puta madre. A los políticos les gustaría que la gente creyera —ni siquiera creo que ellos mismos lo crean— esa narrativa de que estamos generando algún tipo de división entre las personas, cuando Kneecap siempre se trató de la unidad. Hablamos con gente que viene, por ejemplo, de comunidades unionistas y que disfruta muchísimo de Kneecap. Pero eso no es lo que los políticos quieren contarte".

Kneecap
Kneecap. Foto: Gentileza de prensa

"Cada vez que hacemos algo —sea lanzar un disco, tocar en vivo o lo que sea—, los políticos aparecen indignados en las noticias. Y eso los beneficia porque consiguen salir en televisión y tener sus cinco minutos frente a las cámaras. Así que a los políticos les encanta vernos aparecer, porque significa que pueden salir indignados en televisión".

El crecimiento de las nuevas derechas entre los sectores jóvenes dejó de ser un fenómeno localizado en un solo país o región. En los últimos años, distintas expresiones de ese giro ganaron presencia en Sudamérica, muchas veces entre generaciones que atraviesan un presente marcado por la incertidumbre económica, el desencanto político y una relación con la información profundamente atravesada por internet.

Desde Belfast, Mo Chara reconoce una transformación que también observa cada vez más de cerca: "Creo que mucho tiene que ver, lamentablemente, con los algoritmos de las redes sociales. A mucha gente le encanta indignarse. Ven un video que les genera algún tipo de indignación y el algoritmo se da cuenta de que van a mirar ese tipo de videos. Entonces, sigue mostrándoles contenidos que continúan generándoles indignación".

KNEECAP - FENIAN (OFFICIAL VIDEO)

Irlanda tampoco quedó al margen de ese desplazamiento. En los últimos años, organizaciones y referentes de extrema derecha ganaron visibilidad en el país, especialmente en torno a los debates sobre inmigración, mientras que las protestas y movilizaciones vinculadas a esos discursos comenzaron a ocupar un espacio cada vez mayor en la conversación pública.

"Creo que los jóvenes tienen motivos para estar molestos y enojados. Lo que me preocupa es que esa bronca esté siendo dirigida hacia el lugar equivocado y contra las personas equivocadas. Siento que el crecimiento de la extrema derecha no está ocurriendo solamente en Sudamérica: está pasando en toda Europa, también en Irlanda. Y, obviamente, es algo muy peligroso para los jóvenes porque pueden quedar atrapados con mucha facilidad".

Palestina y la solidaridad internacional

Irlanda y Palestina tienen geografías e historias diferentes, pero la comparación entre ambas atraviesa desde hace décadas parte del imaginario político irlandés y volvió a adquirir una fuerte presencia pública en los últimos años. En Kneecap, esa relación también forma parte de sus canciones, sus conciertos y sus pronunciamientos públicos. En Fenian, su último disco, incluso aparece "Palestine", una colaboración con el rapero palestino Fawzi.

Palestine (feat. Fawzi)

"Irlanda fue la primera colonia de Gran Bretaña hace 800 años, así que obviamente sentimos una enorme empatía cuando vemos colonialismo y opresión en otras partes del mundo. También entendemos la importancia de la solidaridad internacional, porque los irlandeses recibimos esa solidaridad desde muchos lugares. Uno espera que los mensajes, las protestas y las muestras de solidaridad que surgen en Irlanda lleguen hasta Palestina".

Para Mo Chara, la conexión se vuelve especialmente visible cuando observa el lenguaje utilizado para describir ambos conflictos: "En Irlanda tuvimos la hambruna y, aunque había mucha comida, fue una situación de hambre forzada. También hubo desplazamientos, además del colonialismo. Vemos que en Palestina está ocurriendo lo mismo. También vemos que los medios llaman terroristas a palestinos comunes y utilizan la misma terminología que utilizaron con los irlandeses. Margaret Thatcher llamó a Belfast Oeste una comunidad terrorista. Vemos muchas similitudes. Simplemente estamos en extremos diferentes del mundo".

Próxima parada: Argentina

La próxima parada de ese recorrido será Argentina. La llegada de Kneecap supondrá también el encuentro entre un público que siguió desde lejos el crecimiento de la banda y tres músicos que, hasta ahora, solo podían imaginar qué recepción tendrían sus canciones en esta parte del mundo.

"Creo que un show de Kneecap es una especie de encuentro. Es una reunión de personas de todos los géneros y de todo tipo de orígenes que están conectadas por un interés en común. Puede ser algo relacionado con la política o, simplemente, el interés particular de escuchar hip hop en irlandés".

"Va a ser bastante intenso. Al mismo tiempo, todos nos cuidamos entre nosotros y hay una mezcla bastante grande de gente. Los shows de este tipo suelen estar muy dominados por hombres, mientras que los de Kneecap son muy diferentes en ese sentido. Pero la intensidad sigue estando ahí y, con suerte, también habrá mucha diversión".

Kneecap se presentará el lunes 19 de octubre a las 19 h en C Art Media (Av. Corrientes 6271, CABA). Entradas disponibles a través de Passline.

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