Aunque a muchos les preocupe la salud del rock, en términos sonoros sigue vigente y en buena forma. En todo caso le toca redefinirse, derribar viejos paradigmas y aprender a dialogar con las nuevas generaciones, que beben de su legado. Y es eso lo que está sucediendo. Porque si algo caracteriza a la escena argentina actual, además de su ebullición creativa, es la permeabilidad. A eso hay que sumarle valores diferentes, menos prejuicios y un espíritu de comunidad y «aguante» que trasciende cualquier género musical. Este último tiempo los festivales de rock entendieron que la clave estaba en abrir el juego, y que los sonidos emergentes junto con sus nuevos códigos (y nuevo público) podían convivir perfectamente con la tradición rockera. Es el caso del Rock en Baradero, el festival más grande de la provincia de Buenos Aires, que desde hace rato viene apostando por la renovación, y su versión 2020 reafirma ese compromiso.

Una de las particularidades de esta próxima edición, aparte de más propuestas femeninas ocupando lugares centrales en la grilla (Juana Molina, Paula Maffía, Miss Bolivia, Eruca Sativa), es que la nutrida oferta sonora busca reflejar el gran momento que vive la música urbana a nivel local, con el rapero Agustín Cruz (Acru) como uno de los platos fuertes.

Una vez más de la mano de la productora Gonna Go, la sexta edición de la «ceremonia del verano» se llevará a cabo durante el feriado de carnaval, del 22 al 24 de febrero, en el Anfiteatro Municipal de Baradero. Además de los ya habitués (Kapanga, Auténticos Decadentes, Las Pelotas, La 25), el evento volverá a contar con presencia internacional: Muerdo y los madrileños Ska-P desde España, Kchiporros desde Paraguay, y los uruguayos Arquero. Junto a bandas que ya han participado en más de una edición (Bandalos Chinos, El Kuelgue, Peces Raros, Bestia Bebé), harán su debut en el festival otros nombres del indie porteño que resonaron fuerte este año como Conociendo Rusia, Lucy Patané, Femigangsta o Lxs Familia, y dos exponentes del «manso indie» mendocino: Mi Amigo Invencible, pioneros de la movida, y Gauchito Club.

Acru

Foto: Natalia Vidal

Es tu primera vez en el festival Rock en Baradero, y vas a estar representando al rap argentino. ¿Cómo te sentís en ese rol?
Está bueno que en ese marco le den un espacio al rap. Y ser uno de los elegidos del género, poder estar ahí haciendo mi aporte, me pone re contento. Siento que vamos a poder aportar algo lindo al festival desde ese lugar, va a ser una buena experiencia. Quiero que el año que viene haya más bandas de rap, esté yo o no. Pero si nosotros lo hacemos bien, la gente va a apostar a que ese género vuelva a estar ahí. Con ese compromiso me lo tomo.

¿Considerás importante que los festivales de rock se abran a otros géneros?
Sí, está re bueno que el espacio venga de la mano del rock, y que le abran la puerta al rap. Porque es un género que atraviesa muchísimo a las nuevas generaciones. Yo al festival voy a ir a aprender. Quiero absorber info y disfrutarlo, como espectador y como artista.

Se cumplió un año del lanzamiento de tu segundo disco, #Anonimato. ¿Qué balance hacés?
Estoy muy contento y sorprendido, fue un año muy intenso. El álbum salió en diciembre, y desde enero hasta ahora la verdad que no paré. Fue increíble. Pudimos viajar a España, a Uruguay, Paraguay, hacer varios shows grandes acá en Buenos Aires, una gira por el interior, aprendí y contacté con productores y bandas increíbles como SFDK, con quienes compartimos fecha en Groove… para mí es un antes y un después. Es un proyecto en el que puse mucho amor, y traté de darle la mejor vuelta posible con los recursos que tenía en ese momento.

¿Cómo fue tu paso por España?
En Barcelona hicimos dos fechas, y en Madrid fuimos a grabar y a producir. Aprendí muchísimo de la movida de España, escucho mucho rap de allá. Estuvimos en una fecha con Jaloner que es una banda grande de rap de España, después estuvimos con Big Menu, Ca7riel y Paco Amoroso, que justo coincidimos, y en Madrid tuvimos el gusto de estar acompañando a una de las bandas más grandes de allá, Ayax y Prok. Que nos den su espacio y nos abran las puertas de su estudio, como si nos conociéramos de toda la vida, fue increíble. Sé que vamos a poder volver en breve y hacer una movida todavía más grande.

Estuviste grabando colaboraciones con artistas de allá. ¿Nos podés adelantar algo al respecto?
Colaboraciones y un par de canciones mías. Hay una que va a salir ahora en enero, con un artista re grande de allá. Es un pibe de la nueva generación que la está rompiendo toda. Así que para mí es un gustazo compartir y aprender de él.

¿Cómo ves hoy la escena de España, en comparación con el momento que atraviesa la música urbana en nuestro país?
Hay una gran diferencia de tiempo. Acá en Argentina está explotando el trap, y allá exploto el rap. Tienen bandas de rap de hace 20 años, cosa que acá no tenemos. Hay un circuito de festivales de rap y todo. Creo que en cierta forma eso se está empezando a incorporar acá. ¿Hay rap argentino? Metámoslo en los festivales. Démosle espacio a este género que está creciendo. Allá al ser un poco los precursores, en ciertos aspectos, le dieron ese marco hace años y hoy ya hay festivales puramente de rap, y bandas súper instaladas. Hay alta movida. Acá está empezando, y estoy muy contento de ser parte de eso y ser elegido para formar parte de estos festivales.

Peces Raros

Foto: Natalia Vidal

Anestesia, su segundo disco, cumple un año. ¿Cómo ven ese trabajo hoy?
Es tal vez nuestro mejor trabajo, en materia tímbrica, y como disco en sí mismo. Las canciones están muy logradas, porque la canción nunca quedó por detrás de la cuestión electrónica. Es una continuación de una búsqueda nuestra, no hay una cuestión rupturista en relación con nuestro anterior disco.

¿Están trabajando en su sucesor?
Estamos imaginando un disco nuevo. Ya lo estamos materializando, de hecho, en nuestras casas, y lo vamos a encarar fuerte el año que viene. Anestesia salió hace un año, que no es tanto, pero hoy es un montón. Y nosotros no somos tan del single, o de sacar un tema cada tanto. Tampoco estamos en contra de eso, solo que no es el formato que mejor nos sienta.

Son más de desarrollar un concepto…
Exacto. Y después sí, se puede ir lanzando de a poco. Porque es real que hoy en día la gente escucha de otra manera, pero no podemos pensar algo como una eventualidad aislada. Lo nuestro es pensar una idea general y meternos. Así es cómo encaramos la producción.

Si bien tiene anclaje en la canción, su propuesta está orientada a la pista de baile. En vivo funciona más bajo la lógica de un DJ set. ¿Cómo la adaptan a los festivales?
Es un formato que nos pone la vara muy alta, porque tenemos poco tiempo y la electrónica necesita desarrollo. Sin embargo este último tiempo hemos encontrado cierta alquimia para los festivales. Así que esta vez, para nuestra tercera participación en el Baradero, vamos a llevar un resumen de lo que somos. Con nuestro formato de set, de música que no para, pero un show para festivales, muchísimo más acabado tal vez que en oportunidades anteriores. Nos ha costado mucho encontrar la frecuencia en donde sentimos que somos nosotros, y que al mismo tiempo funcione en ese contexto. Sin embargo, este último tiempo sentimos que llegamos a ese lugar.

¿Lo sintieron así cuando tocaron en la edición anterior?
La predisposición, o la accesibilidad tienen que ver también con lo que uno está familiarizado. La vez pasada quizás era más nuestro público, ahora vamos a estar expuestos a mucha más gente que no nos conoce, o que tal vez no iría a vernos. Es un poco el beneficio y el desafío de participar de festivales. Construir un show de poco tiempo, que pueda interpelar también al público que no te conoce, y generarle curiosidad. Ahora sentimos que logramos algo donde pueden entrar todos.

En La Plata forman parte de una escena en plena ebullición que propone un diálogo entre el formato banda y la música electrónica. ¿Cómo nació?
Sí, en La Plata hace un tiempo que se empezó a gestar una relación entre las bandas y la música electrónica, que antes estaban divididas. Empezó un poco con la convivencia de DJs en las fechas: de repente se armó la dinámica de tocar y que cierre un DJ. El público de bandas se acostumbró a quedarse a bailar con ese DJ y se empezó a abrir. Así, un montón de propuestas que eran más rockeras o pop, fueron siendo influenciadas por la sonoridad y el lenguaje de la electrónica.

Gracias al crecimiento de la escena platense, el espíritu techno también está seduciendo al indie porteño…
Las nuevas generaciones conectan rápidamente con la electrónica. No la sienten como algo frío y lejano, sino que se dejan interpelar de una forma bastante accesible.

Lxs Familia

Foto: Natalia Vidal

En febrero van a participar por primera vez del festival Rock en Baradero. ¿Expectativas?
Es demasiado grande, quizás. Pero no lo digo desde el miedo, sino desde la sorpresa: mirá hasta dónde se llegó en tan poco tiempo. Ninguno de nosotros es músico profesional… yo escribo canciones en mi cuarto, en el bondi, y que eso se replique de esta manera, es un flash.

Comenzó siendo un festival de rock, pero en sintonía con el crecimiento de la escena, el abanico se fue abriendo. Y la música urbana tiene bastante representación en esta edición.
Sí, y si ahora es enorme ese tipo de convocatoria, imaginate lo que se viene… cada vez va a ir creciendo más. Es todo en evolución en ese sentido.

Solían presentarse en formato soundsystem y este año incorporaron formación de banda a sus shows. ¿Qué sienten que le aporta a la propuesta?
El formato soundsystem está buenísimo, pero tener al batero rompiéndote el oído y poder mirar lo que está haciendo, es otra cosa. Se siente distinto.

Este año también publicaron dos singles, uno de Persse en versión solista, y «Cicatriz».
Sí, alto temita «Cicatriz», pero ya fue hace un par de meses… están tan frescas otras cosas que estamos craneando, que me queda viejo. Ya estoy con data nueva. Ya no pienso de la misma manera en la que pensaba cuando hice esa rima, no rimo de esa manera, no canto de esa manera… siento que lo elevé. No es que no haya material. Hay una banda, y de distintos géneros. Pero a veces, por una cuestión de plata, cuesta plasmarlo en el estudio.

A fines de 2018 sacaron Bendecidxs, su primer mixtape. ¿Seguirán apostando a ese formato o ya piensan en un disco?
Estamos con el disco en mente, pero hay un montón de data, sobran ideas. No me imagino haciendo un disco, me imagino haciendo tres. Y a la vez sacando 4 singles y dos EP. Uno de trap, uno de rap old school, cinco temas a cappella de un minuto 34…

Muy en sintonía con esta época, donde los géneros musicales ya no son tan excluyentes, y el público no pretende que su artista favorito suene siempre igual.
Sí, hay bandas que abarcan un montón de géneros. YSY A de repente te hace un trap-tango… ¿Quién hace un trap-tango? Antes de eso, decías tango y te sonaba a viejo. Y tranquilamente podría sacar un reggaetón mañana. Si tenés la data para hacerlo, si lo podés abarcar, hacelo.

Kchiporros

Foto: Natalia Vidal

Se presentan por primera vez en el festival Rock en Baradero. ¿Qué expectativas tienen?
Nos contaron que es un festival muy divertido y nos gusta mucho la ubicación, en el medio de Rosario y Buenos Aires. Es una época del año muy divertida para ir a compartir, a escuchar bandas nuevas y a las ya consagradas. A la Argentina hemos venido mucho, aunque no tanto como hubiésemos podido, porque en un momento el foco estaba muy puesto en México. Ahora fuimos encontrando la gente y los socios correctos, y sentimos que es un momento de más apertura.

¿Cómo es hoy la escena independiente en Paraguay?
Está en un punto muy interesante, está empezando a despegar. Todavía es una escena joven. La banda ya tiene 13 años y somos parte de un momento bisagra, estamos aportando al crecimiento de esa escena. Tratamos de compartir con las bandas emergentes todo lo que sabemos. Nos toca ese rol hoy en día, y estamos contentos con eso. La nuestra no es una mirada egoísta, al contrario: compartimos todo lo que podemos, para que a las bandas emergentes les sea más sencillo de lo que nos fue a nosotros.

Nuestra escena tiene esa particularidad también, el apoyo y la camaradería entre las bandas, independientemente del género. Se podría decir que es como una gran comunidad…
Es la única manera. Nosotros siempre creímos que en la música no hay competencia. Tenés que tratar de ser lo más honesto posible, y la verdad que eso está dando resultado. Venimos de esa lógica, todo lo que aprendimos fue gracias a otras bandas, y en ese sentido nos parece genial lo que está pasando en la escena de Argentina. También estamos en un momento donde no importa más el género, hablar de géneros ya es cosa del pasado, y nos encanta que haya muchas cosas que se estén renovando. Que haya artistas que hace dos o tres años eran chicos, y hoy han crecido mucho. Allá, el reloj biológico de nuestra escena es más joven, se están empezando a transitar los primeros pasos de ese camino, donde lo importante ya no es el género.

Además, las nuevas generaciones están cambiando las reglas del juego para la industria. El fenómeno del trap y las batallas de freestyle son un claro ejemplo.
Vamos a ir aprendiendo mucho de la manera de gestionarse de esa gente, muchos artistas van a tener que empezar a mirar ese camino. Tenés el poder de la canción, tenés el poder de crear, y tenés tu gente que te quiere y te acepta. Entonces se arma una sinergia muy potente. Creo que el rock y todo el resto de la escena tienen que aprender de eso, porque hay varias cosas que están haciendo muy bien.

El año pasado estuvieron grabando en Texas, en los estudios Sonic Ranch. ¿Qué nos pueden adelantar sobre ese material?
Estuvimos grabando con Héctor Castillo, un productor venezolano que realmente admiramos mucho, y ya sacamos el primer corte de eso. A mitad de febrero sale otro corte con Randy de Molotov, y en junio sale ese álbum, que es de seis canciones. Con eso estamos ahora. Es un disco más maduro, y se llama Parte de crecer, por el momento en el que estamos. Con 13 años de carrera, sentimos que terminó la adolescencia de la banda. Buscamos sonidos más minimalistas y modernos, pero también otro tipo de diálogo con la gente. Seguimos explorando eso y creo que no se va a terminar nunca.

Terapia

Foto: Natalia Vidal

Iban a tocar en la edición anterior, pero la tormenta obligó a reprogramar la jornada y hubo que acotar la grilla. Así que este será su debut en el festival Rock en Baradero. ¿Cómo se preparan?
Esta es la revancha, estamos muy manija. Tenemos el plan de sacar una combi con unos amigos, y quién te dice que no nos terminemos alquilando una quintita ahí entre varios. Además tocan un montón de bandas que nos encantan. Está Juana Molina, que es nuestra máxima referente en Argentina, los Bandalos Chinos, el Ruso… lo vamos a re disfrutar.

Además acaban de sacar Todo lo que hacemos sin saber por qué, un EP de seis canciones.
Sí, y tal vez lleguemos con algo nuevo también al Baradero. Estamos con ganas de sacar material. Es el primer año que decidimos realmente estar enfocados en la banda, y este disco nos interpeló. Hizo que todos queramos estar metidos en esta.

¿Qué los hizo conectar de esa manera?
El disco surgió en un viaje que hicimos. Conseguimos que nos prestaran una casita en la costa, y con la guita que ganamos en un show pagamos la nafta de una chata, y nos fuimos a pasar un finde ahí. Compusimos todo el disco en ese fin de semana, dos noches sin dormir de corrido, y una gran zapada que después fuimos desglosando. Todos los temas están conectados entre sí. Hasta le hicimos una peli… nos comimos un re viaje.

Y lo presentaron en Niceto con entradas agotadas.
Sí, por suerte la fecha se agotó. Esa fue la presentación formal. Ahora nos vamos de gira, pero quizás hagamos una segunda en marzo, ya con material nuevo.

Igual el disco salió hace muy poco…
Sí, pero viste, la ansiedad…

Los tiempos de las nuevas generaciones. Resulta que hoy, dos meses de vida para una canción o un disco, es un montón.
Es que tenés todo ahí, tan a mano… eso hace que todo el tiempo necesites un estímulo nuevo. No por los demás, sino para uno. Para mantenerse activo, hace falta querer mostrar cosas nuevas todo el tiempo.

Bestia Bebé

Foto: Natalia Vidal

No es el primer Rock en Baradero del que participan. ¿Cómo palpitan esta nueva edición?
Con mucha expectativa, como en todos los recitales. Siempre está bueno tocar en festivales. La primera vez que fuimos a un Baradero Rock fue cuando tocamos y estuvo buenísimo. La pasamos tan bien que fuimos los últimos en irnos del lugar. Y lo conocimos a Iorio además, fue muy bizarro todo. No nos conocía nadie cuando tocamos, pero nosotros la pasamos bien.

Acaban de llegar de una gira por España…
Sí, fue nuestra primera gira solos, la anterior había sido en marzo con Apartamentos Acapulco, una banda amiga de allá. Hicimos 11 fechas en 13 días, tuvimos un solo día libre. Pero nos gusta tocar, así que todo bien.

Reeditaron su primer disco exclusivamente en vinilo. ¿Cómo surgió esta idea?
Sí, salió reeditado solamente en vinilo. En realidad lo editó el sello español Sonido Muchacho, el mismo que armó nuestra gira. Querían editarlo en España, y allá es más común editar vinilos que CDs. Acá también, aunque es más caro y la inversión es muy grande. Nos trajimos un par de copias para acá, pero medio que ya se agotaron…

¿Y cómo viene el disco nuevo? Hace poco terminaron de grabarlo…
Lo grabamos cuando volvimos de México, después viajamos a España, y ahora volvemos para mezclar. La idea es que en mayo más o menos esté listo, y que salga también en vinilo. Vamos a ver si llegamos, porque la banda independiente tiene también unos tiempos muy extraños… no hay una fecha límite nunca, pero tenemos la libertad de hacer lo que queremos.

La Movida

Foto: Natalia Vidal

¿En qué momento los encuentra esta sexta edición del Rock en Baradero?
Esta será nuestra tercera presentación en el festival, pero es especial porque es como un rebautismo de la banda. Nuestro último disco, homónimo, salió hace pocas semanas y consideramos que es nuestro mejor trabajo hasta el momento. Es como un punto y aparte.

¿Qué les genera formar parte de este tipo de festivales?
Exigencia. Tener un buen rendimiento, respetar el escenario al que uno se sube, y preparar un buen show. Allá el festival se espera como una fiesta regional, es la misa del Baradero, y va gente de varios lugares. Eso te acerca a otro público.

Además, el día que tocan ustedes es el más enfocado a la música urbana.
Sí, en nuestra fecha hay una variante copada. Tocan bandas de hip hop, de rap, cierra Ska-P… la grilla está muy buena también y eso es clave. Te va metiendo en distintos nichos musicales, que es lo que toda banda precisa. Y más si está presentando un disco nuevo.

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La sexta edición de Rock en Baradero se realizará del 22 al 24 de febrero. Entradas disponibles a través de Livepass.

Foto principal: Bestia Bebé, por Natalia Vidal.