Un año y tres meses después de lanzar su aclamado álbum debut Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not (2006), los Arctic Monkeys agruparon 12 canciones nuevas, eligieron un título y pusieron a la venta su segundo disco de estudio: Favourite Worst Nightmare (2007). A 10 años de su aparición, el álbum funciona como una bisagra entre la urgencia adolescente de los primeros días y la sucesión de metamorfosis que atravesó el grupo desde allí hacia su último trabajo hasta la fecha, AM (2013).

Los Monkeys del 2007 eran bastante parecidos a los que habían conquistado la pantalla un año atrás, cuando los canales de música todavía pasaban videoclips y un Alex Turner de iguales dosis de rabia y acné rasgaba violentamente su Stratocaster blanca en “I Bet You Look Good on the Dancefloor”. Todavía faltaba algo de tiempo para que el cuarteto de Sheffield se dejase el pelo largo, y aún más para que Turner incursionase en el uso del jopo y la gomina.

Favourite Worst Nightmare es el instante previo al cambio y también la consolidación de un sistema estético y sonoro que los colocó entre lo más interesante del nuevo sonido británico. A pesar de la prisa y la falta de experiencia, los Arctic Monkeys presentaron una obra contundente de 37 minutos voraces que se comieron hasta “la maldición del segundo disco”, y existen ocho claves que sirven para comprender por qué este grupo de jóvenes ingleses venía a devolverle al mundo la esperanza en el viejo y querido rock and roll.

Velocidad



Los Arctic Monkeys ostentan un récord peculiar. Su álbum debut obtuvo las ventas más rápidas de la historia de la música británica: 360.000 copias en apenas una semana. Desde ahí hasta las canciones de sus primeros dos discos y su repentino éxito mundial (su primer show en Argentina fue en 2007… ¡en el Luna Park!), la velocidad es un elemento fundamental en la historia y el sonido de la banda. Fueron veloces a la hora de armar, grabar y lanzar Favourite Worst Nightmare, y eligieron cargarlo de ritmos ágiles para continuar en la misma línea, como se puede escuchar en “Brianstorm”, “Balaclava” o “This House is a Circus”.

Japón

Aunque Favourite Worst Nightmare fue lanzado a nivel mundial el 23 de abril de 2007, su estreno oficial fue cinco días antes en Japón. Y justamente en ese país donde los Monkeys se inspiraron para escribir el primer single, “Brianstorm”. Aunque la historia nunca fue confirmada, cuenta la leyenda que luego de un show que la banda dio en Tokio, apareció en los camarines un tal “Brian Storm” (así se habría presentado) con muchas ganas de hacerse amigo de los músicos. Aparentemente, el pobre Brian se esforzaba demasiado en parecer un tipo cool y Turner le dedicó unas líneas cargadas de sarcasmo: “Off the t-shirt and ties combination/Well, see you later, innovator”.

Cambio de base

Poco tiempo después de lanzar Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not, el bajista Andy Nicholson decidió tomarse un tiempo debido a la fatiga que le provocó la primera gira. En su reemplazo entró Nick O’Malley, quien continuó con el tour, grabó los bajos del segundo álbum y nunca más dejó la banda. El toque de O’Malley es mucho más pulcro que el de Nicholson, lo que afectó sensiblemente el sonido de los Arctic Monkeys. “D is for Dangerous” o “Fluorescent Adolescent” son los mejores ejemplos para escuchar la influencia del nuevo bajista.

Hits

Para que el asunto funcionase de verdad había que lograr nuevos hits. A “I Bet You Look Good on the Dancefloor”, “Mardy Bum” o “When The Sun Goes Down” había que sumarles un par de títulos más y, para fortuna de los ingleses, Favourite Worst Nightmare cumplió su cometido. Después de “Brianstorm” apareció “Fluorescent Adolescent” y más tarde hizo lo propio “Teddy Picker“. Como si fuera poco, “D is for Dangerous” asomó la cabeza incluso en el plano local y se transformó en una de las cortinas del viejo CQC. Buena cosecha.

Balada

El track número 6 de Favourite Worst Nightmare se llama “Only Ones Who Know” y puede ser considerado como la primera balada en la historia de los Arctic Monkeys. Una reflexión sobre las relaciones endulzada con rasguidos suaves de guitarra que sirve para cortar el álbum al medio y dividirlo en un lado A y un lado B. El primero apunta a la destreza y el gancho, mientras que el segundo transita otros climas más complejos y cercanos a la oscuridad que comenzaba a vaticinar los próximos movimientos del grupo. Para comprobarlo, basta con escuchar “Do Me a Favour”, “If You Were There, Beware” o la maravillosa “505”. Definitivamente algo estaba cambiando en los Arctic Monkeys.

Miles Kane

La piedra fundacional del dúo The Last Shadow Puppets aparece en el último track de Favourite Worst Nightmare, “505”. Miles Kane, miembro del grupo inglés The Rascals y amigo personal de Turner, aporta su guitarra en esta canción que empieza con un sampleo de Ennio Morricone (parte de la banda sonora del film The Good, the Bad and the Ugly) y explota justo antes del final. Un año más tarde, Kane y Turner lanzarían el celebrado álbum The Age of the Understatement y comenzaría un nuevo camino en la carrera del líder de los Monkeys.

Poesía Turner

Favourite Worst Nightmare luce a un Alex Turner inspirado que no solo venía a escupir críticas a la sociedad contemporánea y a la industria musical (desde “D is for Dangerous” hasta “The Bad Thing” o “Teddy Picker”), sino que también comenzaba a meterse con tópicos más filosóficos y hasta psicológicos. El líder de los Monkeys afina el lápiz y pide que le rompan la nariz en “Do Me a Favour”, comienza a extrañar la juventud en “Fluorescent Adolescent” y se queja de la fama y el asedio en “If You Were There, Beware”. Cada verso del álbum merece prestarle atención.

Agile Beast

Para muchos fans de los Arctic Monkeys, Favourite Worst Nightmare fue el último disco en el que el baterista Matt Helders demostró su destreza física al mismo tiempo que su gran capacidad rítmica. Y quizás sea cierto. La madurez de los trabajos posteriores le dio a Helders, que en sus primeras apariciones llevaba la inscripción “Agile Beast” (bestia ágil) en el bombo de la batería, un criterio más económico de su instrumento. En otras palabras, aprendió que no es necesario derrochar golpes para dotar de fuerza a las canciones (vale como ejemplo la simple pero poderosa introducción de “Do I Wanna Know” del disco AM). Sin embargo no deja de ser fascinante escuchar al Helders movedizo de “Brianstorm”, “Balaclava”, “This House is a Circus” u “Old Yellow Bricks”.

Arctic Monkeys – Favourite Worst Nightmare

2007 – Domino

01. Brianstorm
02. Teddy Picker
03. D is for Dangerous
04. Balaclava
05. Fluorescent Adolescent
06. Only One Who Knows
07. Do Me a Favour
08. This House is a Circus
09. If You Were There, Beware
10. The Bad Thing
11. Old Yellow Bricks
12. 505