El sonido de una banda de rock es universalmente reconocible: voces, guitarras, bajo y batería. Esta última, además de marcar el ritmo y dar peso a la composición, suele ser un elemento fundamental en la identidad sonora del género. Sin embargo, algunas bandas han decidido romper con esta estructura clásica y han prescindido de un baterista en su formación oficial.
A lo largo de los años, surgieron grupos que optaron por diferentes alternativas a la batería tradicional. Mientras algunos recurrieron a sesionistas para interpretar las partes de percusión en vivo, otros incorporaron máquinas de ritmo y beats electrónicos para mantener la cadencia de sus canciones.
A continuación, cuatro bandas que no tienen baterista.
Cocteau Twins
Cocteau Twins, pioneros del shoegaze en los 80, destacaron por su sonido etéreo sin baterista. Para eso, Robin Guthrie optó por cajas de ritmos y efectos para crear atmósferas envolventes.
Busted
Busted adoptó el sonido pop-rock estadounidense de principios de los 2000 sin un baterista fijo. La banda, integrada por Matt Willis, Charlie Simpson y James Bourne, fue un éxito inmediato, pero su sello enfatizó su imagen sobre la música, suavizando la producción y reduciendo la presencia de la batería.
Two Door Cinema Club
Two Door Cinema Club nunca tuvo baterista, pues usaba kits digitales y programaciones rítmicas. Inicialmente usaba una notebook para la percusión en vivo pero, tras fallos técnicos, la banda sumó un baterista de gira para los conciertos.
The Kills
The Kills, formada en 2001 por Alison Mosshart y Jamie Hince, nunca tuvo baterista, prefiriendo un sonido crudo y minimalista. Hince grababa ritmos en una grabadora y luego en un secuenciador Roland 880, que se convirtió en la base rítmica de la banda.