El falso final es un recurso altamente utilizado en el rock. Nos referimos a “falso final” cuando la canción parece terminar, el silencio toma protagonismo por un momento, y después el track vuelve con todo, o con algo completamente distinto.
Cuando está bien ejecutado, genera una sensación más que satisfactoria, aunque no siempre es recomendable su uso. Por eso, en esta oportunidad queremos contarte sobre cinco temas en los que fue muy bien utilizado.
A continuación, 5 canciones con falsos finales.
Metallica - “Sad But True” (1991)
El tema que abre el lado B del Black Album tiene uno de los falsos finales más contundentes del heavy metal. Después de más de cinco minutos de pista, la canción parece desacelerarse y cerrar. Sin embargo, es en ese momento cuando vuelve el riff inicial con más peso que antes, como si la composición hubiera tomado aire para dar el golpe final.
Beastie Boys - “Sabotage” (1994)
Uno de los temas más energéticos de los Beastie Boys arranca a toda velocidad y no se detiene hasta que el falso final llega de golpe. Tras un breve silencio y una pausa, el riff regresa impulsado por Ad-Rock, MCA y Mike D.
Queens of the Stone Age - “You Think I Ain’t Worth a Dollar But I Feel Like a Millionaire” (2002)
El track que abre el LP Songs for the Deaf es una declaración de intenciones de Josh Homme y compañía. Esta pieza de tres minutos termina abruptamente, pero lejos de quedarse ahí, tras unos segundos, el conjunto californiano vuelve una última vez para darle un cierre definitivo a la canción, la cual cuenta con Dave Grohl en la batería, al igual que todo el disco.
The Stooges - “TV Eye” (1970)
Incluida en Fun House, termina en una maraña de acoples y distorsión que desembocan en el caos sonoro. Sin embargo, Iggy Pop y los hermanos Asheton vuelven una última vez con el riff principal mientras repiten: "She got a TV eye on me".
The Beatles - “Strawberry Fields Forever” (1967)
Este es quizás el falso final más estudiado de la historia del pop. El track parece cerrar alrededor del minuto 2:55; sin embargo, en ese momento surge una nueva sección que combina elementos de las dos tomas originales que John Lennon quería fusionar: un ensamble que el ingeniero Geoff Emerick logró haciendo coincidir dos versiones grabadas en tonos y tiempos distintos.









