Pocos discos en la historia del rock causaron tanto revuelo como Raw Power. El tercer álbum de The Stooges, mezclado por David Bowie y lanzado en febrero de 1973, es considerado uno de los pilares del proto-punk, pero para quien lo lideró, el panorama es bastante menos glorioso. Iggy Pop hace tiempo que mantiene una relación conflictiva con ese LP, y no tanto por razones emocionales, sino por algo más concreto: según él, la mitad de las canciones simplemente no merecían estar ahí.
Antes de que se grabara la versión final de Raw Power, el músico y su banda tenían entre manos un material completamente distinto. Pensaron en temas como "I Gotta Right", "Tight Pants" y "Gimme Some Skin", canciones mucho más aceleradas que entusiasmaban al propio Iggy, pero fue su mánager, Tony Defries, quien frenó todo y aseguró: "Me da vergüenza lanzar esto. Van a tener que entrar al estudio y hacer otra cosa".

Un disco mitad bueno, mitad malo
Así fue como ese álbum quedó sepultado y Raw Power vio la luz con lo que había. El resultado, en palabras del propio Iggy en una entrevista de 1980, fue irregular. "Creo que alrededor de la mitad de Raw Power es realmente bueno, y hay como cuatro canciones realmente buenas, eso es lo que hay", afirmó. "Está 'Raw Power', está 'Shake Appeal', está 'Search and Destroy', y otra más, no me acuerdo, pero hay otra realmente buena. Bueno, 'Gimme Danger' está bien. Hay como cuatro canciones buenas, el resto es solo relleno".
Dicho esto, el oriundo de Muskegon, Míchigan, admitió: "Creo que he grabado mejores discos. Creo que The Idiot es un disco extraordinariamente bueno y muy adelantado a su tiempo", haciendo referencia a su LP solista de 1977, también producido por Bowie, que es para él la obra que Raw Power no pudo ser.









