En 1999, Blink-182 dio un salto de popularidad con el lanzamiento de Enema of the State, un disco repleto de hits en el que terminó de conformar el que sería su estilo musical y temático dominante. Uno de los elementos más llamativos del álbum fue su icónica portada, una apuesta directa y transgresora que también fue una de las razones de su éxito en ventas.
La imagen es una fotografía de David Goldman en la que se ve a una enfermera sexy colocándose un guante azul. Con la chaquetilla entreabierta, que deja ver un corpiño de encaje rojo, también lleva un parche con el nombre de la banda. Esta enfermera fue interpretada por la estrella del cine para adultos Janine Lindemulder, quien dejó de ser conocida solo en ese ámbito para convertirse en una figura de alcance mundial tras la publicación del álbum.
Lindemulder no solo fue parte de la portada y la contratapa —donde se la ve junto a la banda en un consultorio médico sosteniendo una jeringa—, sino que también fue convocada para los videoclips de "What's My Age Again?" y "Man Overboard".
Sobre cómo se gestó esta icónica portada, Goldman reveló en diálogo con The Huffington Post: "Hasta el último momento, el nombre del álbum era Turn Your Head and Cough, y por eso traje la idea del guante. Obviamente un enema no es una cosa de guantes, pensé que era bueno visualmente". Tras la polémica portada, la fama de la actriz creció y su vida también se pobló de situaciones conflictivas.
Qué fue de la mujer de la portada
En 2008, Lindemulder fue acusada de evasión de impuestos, lo que derivó en una condena a seis meses de prisión. Además, tuvo que pagar una multa de cientos de miles de dólares. Durante su tiempo tras las rejas, la actriz, que había comenzado su carrera en el cine para adultos lésbico y luego la extendió al heterosexual, continuó en contacto con sus fanáticos.
Sin embargo, los problemas con la Justicia no cesaron y, en 2011, también fue denunciada y arrestada por acoso contra su exmarido, Jesse James. En ese momento, la actriz estaba luchando por la tenencia de su hija Sunny, y la acusación surgió luego de que realizara más de 25 llamadas telefónicas en un corto lapso y enviara una serie de mensajes amenazantes. James había comenzado una relación con Sandra Bullock tras su vínculo con Lindemulder, quien finalmente perdió la custodia de su hija.









