A lo largo de su carrera, Dave Grohl demostró que no hay género musical al que no se le anime, algo poco habitual dentro del rock mainstream. Si bien es verdad que logró consolidar una identidad asociada al rock clásico y los riffs de guitarra con Foo Fighters, también mostró admiración por el hardcore, el funk y el hip-hop. Sin embargo, cuando no logra conectar con una banda, disco o canción, lo admite sin vueltas.
Lejos, muy lejos de ser un purista del rock clásico, el ex baterista de Nirvana también colaboró con proyectos industriales como Nine Inch Nails y reivindicó la importancia de voces como Chuck D en el rap. Su parámetro no pasa por el género, sino por la intensidad y el rítmico. En ese sentido, bandas como Led Zeppelin, Metallica o, dentro del rock progresivo, Rush, ocuparon un lugar central en su formación.

El límite con el rock progresivo
Según él mismo explicó en distintas entrevistas, el problema aparece cuando la sofisticación del rock progresivo se inclina hacia una estética que percibe como "excesivamente etérea". Allí ubica su distancia con Yes, uno de los referentes del género. Si bien Grohl reconoció el talento y virtuosismo del grupo, admite que nunca terminó de sentirse interpelado por su propuesta.
En particular, hizo hincapié en que el tono de las letras y el idealismo asociado a la voz de Jon Anderson podían resultarle ajenos. Canciones como "Wonderous Stories" condensan esa sensibilidad que, para muchos oyentes, constituye parte esencial del encanto de la banda, pero que para Grohl se inclina hacia un imaginario "demasiado hippie".
El propio Taylor Hawkins, histórico baterista de Foo Fighters, intentó acercarlo al universo de Yes sin éxito. Grohl fue claro: "Taylor es un gran fan de Yes y nos ha mostrado muchos conciertos en video. Crecí escuchando sus éxitos en la radio y tengo mucho respeto por Bruford y el resto. Pero a veces el prog se me escapa. Siempre pude conectar con Rush, pero Yes siempre me pareció demasiado hippie para mí”, declaró en una entrevista recuperada por el canal de YouTube Off The Record.
Una cuestión de formación
Esa distancia con Yes también puede entenderse a raíz de la formación de Grohl en la escena hardcore de Washington D.C., que dio lugar a bandas como Bad Brains. En ese contexto sociopolítico, la música funcionaba como una vía de descarga y confrontación más que como vehículo para acceder a paisajes de ensueño.
Para Grohl, el rock necesita tensión y empuje. Cuando esa energía se diluye en climas que priorizan lo onírico, pierde gran parte de la conexión.









