Durante el auge del hard rock a comienzos de los años 90, la gira conjunta entre Guns N’ Roses y Metallica prometía convertirse en uno de los mayores espectáculos de la historia del género. Sin embargo, el denominado "Guns N' Roses/Metallica Stadium Tour" no fue todo color de rosas, ya que la convivencia entre ambas bandas estuvo marcada por tensiones constantes, especialmente entre Axl Rose, James Hetfield y Lars Ulrich.
El peor episodio que vivieron ambas partes se vivió el 8 de agosto, en el Olympic Stadium de Montreal. Esa noche, Hetfield, frontman de Metallica, sufrió un accidente y resultó con quemaduras de segundo y tercer grado en su brazo, rostro y espalda después de que uno de los lanzallamas colocados en el escenario lo alcanzara.
Las heridas lo obligaron a ser trasladado a un hospital cercano, motivo por el cual su show tuvo que ser suspendido. Sin embargo, después del desastre, era momento de que sus colegas de Los Ángeles salvaran la noche, algo que no sucedió. Tras tan solo tres canciones, Rose decidió bajarse de la tarima argumentando problemas con su voz y con el monitor, algo que generó malestar en el público y se tradujo en destrozos post recital.

Al ver lo sucedido, todos los miembros de Metallica se enfurecieron con Axl. De hecho, tiempo después Hetfield dijo que no compartía su accionar. “Se enfureció y eso fue todo. Estaba tan decepcionado con él. Porque podría haberse ganado a tanta gente si hubiera continuado con el show. Y fue exactamente al revés. Eso empeoró las cosas diez veces más y puso en peligro la vida de las personas. Hubo mucha violencia innecesaria por su actitud”, comentó a Rolling Stone.
Por su parte, Rose levantó el guante y se encargó de responderle a sus colegas: “Antes nos gustaba pensar que éramos amigos o algo así. Pero déjenme decirles algo sobre ellos. Se quejan mucho para ser una banda a la que le pagan mucho más de lo que merecen. No sé cuánto tiempo estuvieron de gira, pero nadie en su equipo recibió una bonificación por entregar todo de sí ahí. Vi cómo trataban a la gente como una mierda y no fue nada agradable”.









