A veces las palabras pueden volverse en nuestra contra, y eso fue lo que le sucedió a Damon Albarn. A lo largo de su carrera, el músico ha tenido múltiples enfrentamientos con colegas: desde la rivalidad entre Blur y Oasis en los 90, pasando por haber acusado a Taylor Swift de no ser la compositora de sus canciones, hasta criticar a Radiohead por sus decisiones comerciales.
Lo cierto es que el mundo de la música alternativa a veces expone las contradicciones entre ideologías y realidad. Les ocurrió a casi todos los que empezaron en el under y escalaron a la masividad: desde Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota hasta la banda de Thom Yorke. Y ese fue el aspecto que cuestionó el cantante de Blur.
En una entrevista de 2006 habló sobre los conciertos de estadio, algo que, según él, no concordaba con los planteos ideológicos de ciertos proyectos musicales: “Radiohead, no voy a hablar de nadie, pero las bandas que se preocupan por ciertas cosas y luego se lanzan a giras de un año y medio en estadios, son unos completos hipócritas”. Años después, sería él mismo quien estaría dando conciertos en estadios, sobre todo desde el nacimiento de Gorillaz, su proyecto más convocante y comercial.

El cantante de “The Universal” agregó que los conciertos en espacios enormes alejan a las bandas de su público: “En cierto sentido, se desarrolla una tendencia humanista… Luego se crean eventos masivos e impersonales donde se les presenta como objeto de la adoración de miles de personas. ¿Dónde está la humanidad en eso? Eso es pura idolatría”, sentenció.
Actualmente, las giras maratónicas y los récords de los artistas son cada vez más ambiciosos. Desde el despliegue de The Eras Tour de Swift hasta la fiebre por el regreso de Oasis con la gira Live ‘25 o las propuestas interactivas de Coldplay, el público busca más la experiencia en sí que el contacto con sus músicos favoritos.
Si bien Albarn probablemente no esté errado en su razonamiento, el tiempo y su carrera demostraron que gran parte de los artistas y bandas que tienen la posibilidad de masificar su música terminan rindiéndose ante las reglas del mercado, dejando de lado los postulados de sus inicios con el fin de contentar a la mayor cantidad de espectadores.









