En 1977, David Bowie atravesaba una de las etapas más transformadoras de su carrera artística. Después de mudarse a Berlín para alejarse de los excesos de sus años previos, el músico comenzó a experimentar con nuevos sonidos y a combinar géneros como la electrónica, el art rock y el ambient. Este salto al vacío terminó dando como resultado el comienzo de la llamada “trilogía de Berlín”, que se compone de los discos Low, "Heroes" (ambos de 1977) y Lodger (1979).
Fue en ese contexto que surgió una canción que terminó convirtiéndose en uno de los éxitos más representativos de aquel año: “Sound and Vision”, el primer sencillo del álbum Low, que, según el propio Bowie, nació “simplemente de la idea de salir de Estados Unidos, de esa época deprimente que estaba viviendo”, ya que “estaba pasando por momentos terribles”.

Aunque RCA, la discográfica del Duque Blanco por entonces, inicialmente temía que el enfoque experimental del disco afectara el rendimiento comercial de la pista, esta sorprendió a propios y extraños al alcanzar el puesto número tres en el Reino Unido y mantenerse durante seis semanas dentro del top 10, además de permanecer 11 semanas en las listas en total.
“Sound and Vision” abre con una introducción instrumental de casi un minuto antes de la aparición de la voz del inglés, algo que normalmente se consideraba riesgoso para un sencillo comercial de esos años. Sin embargo, la apuesta de David Robert Jones (nombre real del músico) se convirtió en uno de los temas más aclamados de 1977 y sigue dando de qué hablar hoy, a casi cinco décadas de su lanzamiento.









