Durante las sesiones de grabación del popularmente conocido como White Album en 1968, The Beatles atravesaban uno de los períodos internos más tensos de su carrera. Las grandes diferencias creativas entre los miembros comenzaban a hacerse visibles en el estudio y cada uno defendía sus propias ideas musicales frente al resto. En ese contexto surgió una situación particular alrededor de una de las canciones políticas más conocidas de John Lennon, que generó desacuerdos dentro del grupo desde sus primeras versiones.
La pista en cuestión fue “Revolution”, compuesta por Lennon para expresar su simpatía por la necesidad de un cambio social, pero que también mostraba dudas con respecto a las tácticas violentas adoptadas por algunos miembros de la Nueva Izquierda. El tema se convirtió en uno de los lanzamientos más emblemáticos de aquel momento, pero su nacimiento estuvo marcado por los desacuerdos entre los Fab Four.

Según el propio Lennon, tanto Paul McCartney como George Harrison manifestaron su descontento con esa versión original del track, principalmente por el ritmo elegido. “La primera toma de 'Revolution'... bueno, George y Paul se enfadaron y dijeron que no era lo suficientemente rápida”, le dijo a David Sheff en su recordada entrevista para la revista Playboy.
“Los Beatles podrían haberse permitido publicar la versión lenta y comprensible de 'Revolution' como sencillo, ya fuera un disco de oro o uno de madera. Pero como estaban tan molestos por el asunto de Yoko y por el hecho de que me estaba volviendo tan creativo y dominante como al principio, después de un par de años sin tocar, todo se descontroló. Estaba despierto de nuevo y no estaban acostumbrados”, sentenció el inglés.










