Songs in the Key of Life, uno de los discos más importantes de la carrera de Stevie Wonder, cumple 50 años. Publicado en 1976, este álbum doble, ganador de cuatro premios Grammy, es uno de los más reconocidos de la discografía del músico y también uno de los que más éxitos reúne.
«I Wish» y «Sir Duke» alcanzaron el número uno en los rankings, pero el álbum también incluye grandes baladas románticas, como «Joy Inside My Tears» y «Ordinary Pain». Las temáticas sociales están presentes en canciones como «Village Ghetto Land» y «Black Man». Además, incluye «Pastime Paradise», versionada por decenas de artistas.
A continuación, cinco curiosidades sobre Songs in the Key of Life.
1. Wonder demuestra sus dotes como multiinstrumentista
Si bien Wonder no tocó todos los instrumentos del disco, sí se desempeñó como multiinstrumentista y tocó el piano, la armónica, la batería, los sintetizadores, entre otros. En este álbum, no solo demuestra su talento compositivo, sino que también deja su sello personal al encargarse de la grabación de gran parte de los instrumentos, además de asumir los roles de arreglador y productor.
2. El músico planeaba su retiro
Curiosamente, antes de publicar este disco en 1976, Wonder estaba planeando retirarse de la música, mudarse a Ghana y dedicarse a causas sociales. Sin embargo, firmó un contrato con Tamla Records y alcanzó uno de los puntos más altos de su carrera con un álbum ambicioso, diverso y arriesgado.
3. Tiene una canción para su hija
El tema “Isn’t She Lovely” habla sobre el momento en que el músico recibió a su hija, Aisha. Desde la ternura, la letra expresa el asombro que sintió al contemplar la belleza de la bebé y lo encantadora que le parecía. De hecho, la versión más extensa de la canción comienza con el llanto de la niña. Uno de los momentos más destacados del tema es el solo de armónica, un recurso recurrente en las composiciones del músico.
4. Fue un éxito sin precedentes
Además de incluir canciones que alcanzaron el número uno, este disco es conocido por haber sido el primero de un artista estadounidense en debutar en el primer puesto de la lista Billboard 200. Además, fue el tercer álbum en lograr ese récord.
5. Una grabación repleta de invitados
Este álbum contó con la participación de grandes colegas de Wonder, como George Benson y Herbie Hancock. Durante los dos años que duró la meticulosa grabación, también reunió a más de 130 músicos que participaron como vocalistas e instrumentistas.











