Hoy en día, acceder a un disco recién publicado puede ser tan fácil como abrir una plataforma de streaming. Sin embargo, durante la década de 1960 comprar un disco era una decisión mucho más importante desde el punto de vista económico.

En una época en la que el vinilo era prácticamente el único formato en el que se podía consumir música, hacerse con el último lanzamiento de un artista o una banda implicaba destinar una parte considerable del presupuesto, especialmente cuando comenzó el auge de los LP.

A comienzos de los años 60, el simple de 7 pulgadas seguía siendo el formato dominante. Los discos de larga duración eran vistos como un producto destinado a los seguidores más fieles y, en muchos casos, reunían canciones sin una idea conceptual clara. Esto cambió con el paso de los años gracias a una nueva generación de artistas que comenzó a concebir el álbum como una obra completa.

La venta de vinilos ha aumentado considerablemente en lo que va del 2021.

The Beatles: impulsores del cambio cultural

The Beatles fueron los grandes protagonistas de una transformación cultural que, entre otras cosas, modificó la concepción de los discos de estudio. Cuando el grupo atravesaba su primera etapa, su simple "Please Please Me", publicado el 11 de enero de 1963, costaba seis chelines y ocho peniques, el equivalente a unas £0,33 en el sistema decimal británico. En esa época, con ese dinero era posible pagar dos entradas de cine o invitar una ronda de tragos en un bar, un gasto considerable para un adolescente.

Mientras la Beatlemanía se expandía por el Reino Unido y luego conquistaba Estados Unidos, también evolucionaban las ambiciones creativas de los músicos. Obras como Blonde on Blonde, de Bob Dylan; Freak Out!, de The Mothers of Invention; Pet Sounds, de The Beach Boys; y discos como Rubber Soul y Revolver, de los Beatles, demostraron que el formato LP ofrecía posibilidades artísticas mucho más amplias.

El punto de inflexión llegó en 1967 con Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, considerado uno de los discos de estudio más influyentes de todos los tiempos. Tras abandonar las giras, los Beatles pudieron concentrarse exclusivamente en el estudio de grabación y crear una obra concebida como una experiencia musical integral, consolidando definitivamente la llamada "era del álbum".

Sin embargo, y contrariamente a lo que suele creerse, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band no era más caro que otros LP de la época. Parlophone fijó su precio en 32 chelines y seis peniques, aproximadamente £1,62. Aunque hoy esa cifra pueda parecer modesta, representaba alrededor del 10% del salario semanal de un trabajador promedio británico y equivalía al costo de una salida nocturna para dos personas.

Por ese motivo, comprar un disco en los años 60 suponía un esfuerzo económico considerable. Sin embargo, para millones de fanáticos, la posibilidad de llevarse a casa un LP como Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band justificaba sacrificar otros gastos.

Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (Remastered 2009)
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