Para finales de la década de 1960, The Rolling Stones ya había comenzado a consolidarse como una de las bandas más importantes del rock británico gracias a las creaciones de la dupla compuesta por Mick Jagger y Keith Richards. En ese contexto, el cantante comenzó a trabajar en una pista que nació de una idea sencilla con una guitarra acústica y que, al pasar al estudio, terminó tomando una dirección diferente.
La canción en cuestión era “You Can’t Always Get What You Want”, track incluido en Let It Bleed, el octavo trabajo de estudio del grupo, que vio la luz en diciembre de 1969. Jagger recordó sus comienzos en una entrevista concedida en 2003 para la revista Rolling Stone, en la que contó: “Era algo que simplemente tocaba con la guitarra acústica, uno de esos temas de habitación”.
La composición, acreditada a Jagger y Keith Richards, fue grabada en los Olympic Sound Studios de Londres y contó con Jimmy Miller como productor. Su proceso de grabación presentó una dificultad particular con la batería. “Resultó bastante difícil de grabar porque Charlie Watts no podía tocar el ritmo, así que Jimmy Miller tuvo que tocar la batería”, explicó Jagger.

Miller, quien además de producir el disco tenía experiencia como músico, terminó ocupando el lugar de Watts en la grabación. Esta fue una decisión poco habitual para una banda cuya formación se mantenía estable desde hacía años, pero permitió completar la canción tal como quedó registrada en el álbum.
Según la misma declaración de Jagger, Miller también tuvo “la idea de incluir un coro en el tema, pero en aquel momento no había ninguno a mano. Jack Nitzsche, o alguien por el estilo, sugirió que podíamos recurrir al London Bach Choir, y nosotros respondimos: ‘¡Eso va a ser muy divertido!’”.
“You Can’t Always Get What You Want” apareció como lado B del sencillo “Honky Tonk Women” en julio de 1969, antes de la salida de Let It Bleed. La canción se convirtió con los años en una pieza habitual de los conciertos de la banda y en una de las grabaciones más reconocibles de su catálogo, llegando a sumar cientos de millones de reproducciones en plataformas digitales.









