Cuando se mira hacia el pasado, muchos artistas tienen arrepentimientos en torno a su carrera. Si bien el estilo y las condiciones musicales van cambiando con los años, a algunos les cuesta mirar con cariño sus inicios, como le sucede a Bono con el primer disco de U2.
Boy fue el debut de la banda irlandesa y vio la luz en 1980. El disco, que incluye el famoso single "I Will Follow", recibió críticas positivas y sería el puntapié para una larga y exitosa carrera, pero para el cantante hoy se siente como una experiencia vergonzosa, tal como declaró en el podcast Awards Chatter de The Hollywood Reporter.

Los problemas de Bono con el disco
"Me da mucha vergüenza. Y sí, creo que U2 se pasa de la raya con la vergüenza. Y quizás ese sea el punto de partida para un artista: estar justo en el límite de su nivel de dolor, de su nivel de vergüenza. Y las letras también. Siento que en Boy y otros álbumes, el material estaba esbozado, era muy original y único. Pero no creo que yo le haya dado los toques finales".
En lo que refiere a la lírica de este disco, la banda optó por canciones sugerentes y con algo de contenido sexual, a lo que refería Bono en dicha entrevista. Pero este no fue el único aspecto que dejó disconforme al músico al remontarse a sus inicios: fue también su desempeño vocal.
"Es la voz. La banda suena increíble, pero encontré la voz muy forzada y poco masculina, y mi masculinidad irlandesa se vio un poco afectada por eso. He estado en el coche cuando ha sonado una de nuestras canciones en la radio, y me he puesto del color de, como decimos en Dublín, escarlata", agregó.
Bono reveló que no le gusta el nombre de su banda
En una entrevista con The Times, el cantante de "One" ha hecho ciertas confesiones que podrían dejar pasmado a cualquier fanático de los irlandeses. Por un lado, Bono admitió que no le gusta el nombre U2: "Realmente no me gusta. Pero llegué tarde a algún tipo de dislexia. Tampoco me di cuenta de que The Beatles era un mal juego de palabras".
Y agregó: "En nuestra cabeza, era como el avión espía, el U-Boat. Era futurista, como resultó implicar este tipo de aquiescencia. No, no me gusta ese nombre. Todavía no me gusta mucho el nombre". De todos modos, su manager del momento, Paul McGuinness, explicó por qué sí era un nombre conveniente: "Miren, es un buen nombre, va a lucir bien en una remera, una letra y un número".









