No todos los artistas logran un reconocimiento masivo. Buceando en las diferentes épocas de la música popular, podemos encontrarnos con joyas escondidas, obras o bandas de culto que no tienen nada que envidiarles a quienes lograron llegar al mainstream.
Los años 60 fueron un momento explosivo para el rock. Entre las bandas de culto o de "música para músicos" se encuentra The Paul Butterfield Blues Band, un grupo de blues, rock y jazz surgido en Chicago. Sobre ellos habló Alice Cooper en una entrevista con Rolling Stone, donde hizo referencia específicamente al segundo disco de la banda, East-West, que fue estrenado en 1966.
¿Solo los músicos lo conocen?
"Es uno de esos álbumes que nadie conoce. Los músicos sí lo conocen", aseguró sobre este disco, considerado uno de los precursores del acid rock y que también contiene fusiones de jazz y blues, así como manifestaciones cercanas al free jazz.
"Lo que realmente me convenció, creo que después de haber escuchado el álbum hasta desgastarlo unas cinco o seis veces (y todavía lo tengo en mi Mustang de 1968), fue que hablé con Elvin Bishop, y me comentó que la mayoría de esas canciones se grabaron en directo en el estudio", dijo Cooper, haciendo referencia a su diálogo con el guitarrista de la banda.

Este disco se ubicó en el puesto 65 de la lista de álbumes pop de Billboard y el crítico Dave Marsh escribió sobre él: "East-West puede considerarse parte de lo que desencadenó la revolución del rock de la Costa Oeste, en la que este tipo de estructuras de canciones con extensos pasajes de improvisación se volvieron habituales".
Puede que el disco o la banda no hayan logrado la popularidad de otras propuestas experimentales de los 60, pero fueron influyentes para sus colegas. "Con East-West, por encima de cualquier otra pieza extensa de mediados de los 60, una banda de rock finalmente logró una versión de la libertad musical que el free jazz había encontrado unos años antes", agregó el crítico.









